Página Principal


Fotografía: Pablo Mora.



Fotografía: Pablo Mora.


De la ceguera a la educación: ENTREVISTA AL MAESTRO EDGAR PALACIOS

(por Pablo Mora y Alvaro Alemán)


Fotografía: Pablo Mora.

Liber Arte- Entonces le decía que estaba leyendo esto y me impresiona un poco mi falta de conocimiento de muchos de los nombres mencionados aquí. En este texto se habla de que usted ha realizado actividades con Segundo Cueva Celi, Segundo Puertas Moreno, en el Instituto Salvador Bustamante. Yo no reconozco estos nombres y me parece que deben ser muy importantes para la Historia de la Cultura en el Ecuador, así que quisiera empezar con eso.

EP.- Bueno, Salvador Bustamante es el músico más grande que tiene el siglo XIX y XX en la ciudad y la Provincia de Loja, porque es un gran renovador de todo el concepto musical, es un gran estilista de la forma de la música ecuatoriana, es un gran creador de la cultura del “Pasillo”. Él se basa para hacer sus pasillos tomando como forma rítmica musical el “Bolero Español” que tiene una rítmica de tres cuartos. De ese Bolero Español hace el Pasillo Lojano prácticamente, pero hace una canción en ritmo de bolero español que es “El Lojanito”, entonces es un gran innovador en el concepto mismo de la forma musical “popular ecuatoriana”.

Liber Arte.- Es autodidacta.

EP.- Recibió educación de algunos maestros lojanos y también de los religiosos que llegaron a la Ciudad y a la Provincia de Loja, había entre ellos algunos músicos y grandes maestros de la música donde pudo cultivarse Salvador Bustamante y posteriormente Segundo Cueva Celi, pero ya después se llegaron a perfeccionar en forma autodidáctica y también se perfeccionó en Lima, Salvador Bustamante.

Liber Arte.- Y usted lo conoció.

EP.- No, yo soy de la década de los años cuarenta y el murió en el año 30. Entonces después viene Cueva Celi. Cueva Celi es el más grande compositor Lojano de música popular, con algunas canciones también de música ligera, yo no diría clásica, sino de música popular bastante elaborada. Él es el más grande estilista del Pasillo Lojano, del Vals; en su gran contexto compositivo. Por ejemplo tiene un vals que él le llamaba “a la Chopin”, que es prácticamente una expresión hermosa de lo que pudo lograr en Solos de Piano. Además tiene otros pasillos y valses que son famosos y que después de la Invasión Peruana en 1940, como el gobierno peruano creó una política para dominar no militarmente sino espiritualmente al pueblo de Loja y de El Oro, puso el dial de la Radio Nacional del Perú a todo el sector de la Provincia de Loja, y en 1948 se tocaba música peruana en un 60 %. Entonces allí sale Cueva Celi creando sus grandes valses como “Mi Ultimo Recuerdo”, “Tardes del Zamora”, “Artista y Peregrino”, que son unos valses maravillosos que sirven para crear las fronteras culturales. Es la primera vez que se conceptualizan las fronteras vivas del tipo cultural en la época de Cueva Celi.

Liber Arte.- Y usted al él sí lo conoció.

EP.- Claro, yo estudié con él, toque con él, me hizo conformar una estudiantina cuando estaba en primer curso, después terminé en el coro, después toqué la trompeta y él me acompañaba en el piano.

Y después tenemos a Segundo Puertas Moreno, que fue mi profesor, porque yo me formé como trompetista, en la Banda del Colegio Bernardo Valdivieso.

Liber Arte.- Centenario Colegio...

EP.- El Centenario Colegio!!! Entonces Segundo Puertas Moreno.

Liber Arte.- Perdón es relacionado con Segundo Moreno....

EP.- Creo que hay algún parentesco un poco lejano, porque toda la familia Moreno esta repartida entre Loja e Imbabura. Considero que Segundo Puertas Moreno fue el más grande Pedagogo del siglo XX que tuvo Loja, porque él era un formador de juventudes. Era Profesor, le encantaba enseñar.

Liber Arte.- ¿En qué consistía la Pedagogía de Segundo Puertas Moreno?

EP.- Él formaba bandas, bandas de guerra, bandas de músicos y tocaba además la flauta en forma exquisita, tocaba el clarinete, el oboe, tocaba trompeta.....

Bueno era un hombre que sabía manejar la Pedagogía para Enseñar.

Liber Arte.- Y usted tiene muchos recuerdos de él.

EP.- Claro, yo fui alumno de él en la banda del Colegio, y por su influencia yo aprendí a tocar la trompeta y me hice músico.

Liber Arte.- En términos de metodología ¿qué rescata de la forma de enseñar que él poseía, qué le parece notable de su método?

EP.- El no era un hombre que hubiere estudiado en una Facultad de Ciencias de La Educación, tenía algunas faltas en el conocimiento, pero en el fondo era un gran pedagogo porque al final todos sus alumnos aprendíamos a tocar los instrumentos.

Existen hoy en el Ecuador muchos maestros que desgraciadamente no han podido desarrollar a una buena cantidad de alumnos, porque no existe una devoción por la educación que permita formar a nuevos maestros.

Liber Arte.- Otra cosa que me llama la atención es la conexión rumana, yo conozco personalmente a Pablo Valarezo, él es un amigo personal, que me ha contado como él y Julio Bueno vivieron en Rumania, me interesaría escuchar un poco su experiencia en tierras rumanas y el cambio que significó salir de Loja.

EP: Yo cuando terminé el colegio, no sabía qué hacer en Loja, entonces seguí en el conservatorio y empecé a trabajar, siempre teniendo presente el deseo de salir al extranjero, así se me presentaron tres oportunidades:

La primera fue conseguida por el ex presidente Carlos Julio Arrosemena, en cuyo gobierno se me concedió una beca para estudiar en los Estados Unidos, por seis meses.

En la segunda el destino era Peruggia, Italia por un lapso de seis meses.

Por último se dio un concurso para ir a Rumania en la Universidad de Loja, al cual se presentaron más de doscientos participantes y nos seleccionaron a tres alumnos en Loja y a uno en Guayaquil.

Yo fui con el Ing. Víctor Bastidas, que hoy desempeña las funciones de Rector de la Universidad Politécnica del Litoral y con Numa Maldonado, quien estudió ingeniería agronómica, saliendo el 7 de Septiembre de 1962.

Estudié cinco años la interpretación de la trompeta en el Conservatorio Ciprian Porumbescu, que hoy se llama Academia Nacional de Música, en el cual se realizaban estudios sumamente recios, entonces me dediqué a estudiar con mucha dedicación, a tal punto que me llegaron a considerar un alumno bastante bueno y muy serio. Es allí en donde aprendí la pedagogía y el arte de enseñar entre otras cosas.

Liber Arte.- ¿Aprendió rumano?

EP.- Claro, aprendí rumano, además me casé por poder y llevé a mi esposa desde Loja hasta Rumania, en donde concebimos una hija que se llama Ada Yovanka.

Liber Arte.- Ese es el nombre de su obra para piano que usted enuncia.

EP.- Sí, yo escribí esta pieza cuando nació ella.

Continuando con el relato, puedo decir que después de terminar mis estudios regresé al Ecuador para buscar trabajo, fui a Loja por unos pocos meses sin encontrar oportunidades, es así como me traslado a Quito en donde entro a laborar en el Colegio 24 de Mayo.

Liber Arte.- Discúlpeme una inquietud, ¿usted recibió una formación académica clásica?
EP.- Académica universitaria.

Liber Arte ¿Para enseñar o para componer?

EP.- No, yo no estudié composición, estudié trompeta para tocarla y enseñar a tocarla; claro que además se estudiaban algunas materias pedagógicas.

Es así como ingresé en el Colegio 24 de Mayo en calidad de profesor y me quedé allí hasta Abril de 1968, cuando fui nombrado director del Conservatorio de Loja que se llamaba en ese entonces Escuela Superior de Música “Salvador Bustamante”, en donde empecé a realizar una revolución en la cuestión educativa.

Cuando llegué al Conservatorio este contaba con un edificio pequeño alquilado, el cual contaba con apenas ocho salas, dieciséis instrumentos y unos cuarenta libros de música, y cuando me fui en 1980 dejé cuatrocientos instrumentos, más de 6000 títulos entre libros, partituras, una biblioteca hermosa y construimos el edificio el cual contaba con unas setenta salas. Además se contrataron por primera vez maestros extranjeros en forma permanente consiguiendo tener 25 maestros en el Conservatorio de Loja.

Liber Arte.- ¿Cómo explica usted que haya tenido ese éxito y apoyo en Loja y que esto no haya sucedido en otras partes del Ecuador?

EP.- Lo que pasa es que en Quito siempre ha existido demasiado egoísmo. Hubo una oportunidad entre 1978 y 1979 en la que el Gral. Dobronsky, en ese entonces ministro de educación, me llamó un día para realizarme un consulta sobre lo que se debía hacer con el Conservatorio de Quito ya que este no tenía local, existiendo en ese momento una posibilidad de negociar una parte del Seminario, entonces yo planteé que se compre una parte de ese sector, con base en la existencia de recursos para hacerlo y entonces el Director del Conservatorio dijo que no, porque el Conservatorio de Quito debía ser de diez pisos con una piscina en la terraza, y por esa razón no se pudo realizar la negociación.

Liber Arte.- Pero usted en Loja sí recibió apoyo.

EP.- Si, en realidad me tocaba hacer viajes tres veces al mes en búsqueda de apoyo a Quito en los cuales me tocaba quedarme por muchos días haciendo gestiones sin tener a veces dinero para quedarme en el hotel ni recursos para regresar, me tocó luchar duro para conseguir apoyo.

Liber Arte.- Estaba leyendo que usted formó numerosas bandas, coros, sinfónicas, orquestas, estudiantinas, no tengo muy claro las diferencias entre estas categorías...

EP.- En Loja lo que se debía hacer en primer lugar era renovar, crear símbolos, es así como se resalta a Salvador Bustamante como una figura notable de la cultura musical lojana, al cual lo hicimos conocer alrededor de todo el mundo, y creamos la figura de este músico que nos permitió crear una Orquesta Sinfónica de Estudio a la cual se iban incorporando poco a poco interpretes de diferentes instrumentos sinfónicos, ya que en Loja no existían fagotistas, no habían cornistas, no habían oboístas, no había prácticamente nada de eso, entonces fuimos creando esa estructura hasta obtener nuestra orquesta y aparte un semillero como por ejemplo una orquesta de 80 niños violinistas, una orquesta de instrumentistas de viento, para luego ir incorporándolos en la Orquesta Sinfónica; creamos un coro que llegó a ser el mejor de América Latina en 1979, cuando fue al Festival de Ibagué, Colombia y se trajo todos los premios. Era sensacional.

Liber Arte.- Cuando usted habla de nosotros. ¿A quién más se refiere?

EP.- A toda la gente con la que hacíamos música, llegamos a tener un poder tal que podíamos hacer cuatro conciertos a la misma hora en diferentes lugares, ya que contábamos con más de 250 músicos que conformaban un movimiento sinfónico, coral, instrumental, vocal, era una maravilla, para lograr eso se debía trabajar mucho. En lo personal yo trabajaba desde las seis de la mañana hasta las nueve de la noche, todos los días en el conservatorio.

Liber Arte.- En este punto tengo una pregunta, ¿cuál fue su relación durante todo este tiempo con Benjamín Carrión, y con la Casa de la Cultura?

EP.- Al maestro Benjamín Carrión lo conocí cuando regresé de Rumania, cuando acudí a la Casa de la Cultura, y él me brindó todo el apoyo, inclusive compuse algunas canciones en el piano Stainway que tiene la Casa de la Cultura, que ahora está arruinado; en ese entonces me dieron una sala que está a la entrada del edificio, en donde pasaba todos los días haciendo música, tocando, el maestro me auspició con conciertos, nos llevábamos bien. El maestro era un gran conservador y le gustaba averiguar, acordarse de la tierra, escuchar el Alma Lojana.

Teníamos otros amigos como Manuel Agustín Aguirre, quien era un viejo maravilloso, él me nombró Rector del Conservatorio de Quito en 1970, y yo no pude aceptar porque ya estaba comprometido con Loja, no podía abandonar el Conservatorio de Loja; inclusive tenía previsto erigir la Ciudad Universitaria de la Música hasta 1990, pero no me pude quedar porque se presentó un problema de pretensiones de algunos alumnos, etc. y busqué nuevos horizontes.

Es así como ya estando en Quito formamos la Banda Juvenil de Pichincha que hoy cuenta con cien músicos que están distribuidos en muchas partes.

Liber Arte.- Disculpe, ¿cuál es la diferencia entre una banda y una orquesta?

EP.- Era una banda sinfónica que estaba integrada, por 16 clarinetes, 12 flautas, saxofones, en fin, no era una orquesta sinfónica porque le faltaban los instrumentos de cuerda, los violines, los violonchelos, las violas y los contrabajos.

Después nos pusimos a crear bandas juveniles en muchas partes como: Macará, Gonzanamá, Huaquillas, Celica, Amaguaña, Manabí, entre otras partes.

Liber Arte.- Para hacer eso ¿usted tenía auspicios?

EP.- Teníamos el auspicio de las comunidades, del Ministerio de Defensa, los municipios, etc.

Liber Arte.- Muchas de esas poblaciones que usted menciona son fronterizas, talvez estaba implícito aquí el espíritu mismo de las “fronteras vivas”.

EP.- Nosotros mantenemos y seguimos manteniendo ese espíritu, porque el tratado de paz que se firmó con el Perú es un instrumento excelente para el desarrollo de la cultura, de la paz y de la supervivencia entre los pueblos, pero además hay que crear las fronteras vivas. No sé si usted conoce San Remo, un pueblo pequeño con muy poca población y donde había el festival más grande del mundo, festival de música popular, en donde dicen que corría hasta ahora un festival que lo calificaba un gran jurado en el que se iban difundiendo las obras en el concurso y el público las iba catalogando.

Después de la noche del festival, al día siguiente salía el disco de San Remo en Europa, y de estos ejemplares se vendían entre cuatro y cinco millones de discos que era una cosa fantástica. Si alguien bombardeara San Remo todo el mundo protestaría aunque no se supiera en donde se encuentra localizado. Eso es lo que se debe crear en el Ecuador.

Liber Arte.- Eso también está muy en línea con las ideas de Benjamín Carrión sobre la “pequeña nación”.

EP.- Es que el Ecuador es un país con una gran potencia cultural, yo me he dedicado a trabajar con chicos especiales, con niños ahora en Sangolquí, con niños especiales en Loja, y he observado cuál es el talento del Ecuador.

Lo que pasa es que las posibilidades son limitadas y este mundo no tiene un poco de paciencia para el desarrollo, quiere ir demasiado rápido para demostrar y lucrar, sin llegar a profundizar el conocimiento.

Liber Arte.- ¿Cómo es el involucramiento suyo con los niños especiales y con los no videntes?

EP.- Hace veinte años yo ya había pensado en trabajar con personas discapacitadas, he trabajado con todo tipo de juventud, niñez, y me dije bueno ya he hecho todo, ahora me voy a dedicar a trabajar con los muchachos discapacitados.
Eso comencé a planear hace más de veinte años, y era porque yo tenía un amigo discapacitado, gran pedagogo ecuatoriano, al cual un día le consulté y le expresé mi deseo de trabajar con personas con discapacidades, y él me dijo que estaba perdiendo el tiempo, porque los inválidos son inválidos.

Es lo único que no le acepté a esta persona y le propuse un reto: de que iba empezar a trabajar. Hasta que empezamos el proyecto habían pasado ya ocho años, en los que hicimos el proyecto de la fundación SINAMUNE (sistema nacional de música para niños especiales) , así empezamos sin mucho conocimiento científico de las capacidades, con el tiempo hemos adquirido algunas bases de carácter técnico, ya sabemos cuáles son los problemas en el contexto psicomotriz, para llegar después al desarrollo interpretativo al manejo de las posibilidades de ir perfeccionando hasta encontrar la belleza sonora y expresiva.

Este proceso tarda bastante tiempo y hay que saberlo cuidar, porque se supone que una orquesta sinfónica es lo superlativo de la expresión sinfónica musical, entonces si es que uno de esos músicos no toca divino es porque la orquesta no tiene la calidad que debe tener; para lograr eso hay que trabajar mucho en los sonidos, eso es lo que hacemos con los chicos.

Liber Arte.- ¿Qué tipo de discapacidades son, yo he escuchado sólo sobre la orquesta de no videntes, pero que otras discapacidades hay?

EP.- Nosotros trabajamos con otras discapacidades, por ejemplo existe una alumna no vidente en el SINAMUNE que se llama Katy Vinueza quien está estudiando piano y está tocando relativamente bien, que además de la ceguera tuvo un problema de parálisis cerebral. El piano le ha servido para ir perfeccionando la dificultad motriz de la mano izquierda. Lamentablemente, debido a nuestra inexperiencia, pensamos que no debíamos insistir con ella en el manejo del pedal, ahora nos damos cuenta de que de haberlo hecho a tiempo, seguramente ella hubiera perfeccionado su manera de caminar, casos como ese son los mayores logros que tiene el SINAMUNE.

Liber Arte.- Es una terapia tanto espiritual como física.

EP.- Tuvimos un chico que se llama Juan Patricio Torres, que padece de Síndrome de Down que aprendió a tocar la flauta traversa, pero no solo a tocar sino que el manejo de la flauta le hizo resucitar los nervios faciales que le producían las dolencias del Síndrome de Down.

Cuando él se fue de aquí porque los padres consiguieron la visa hacia los Estados Unidos este muchacho tocaba el repertorio en forma bastante buena, ese es otro de triunfos extraordinario que hemos tenido el privilegio de presenciar.

Liber Arte.- Y ¿cómo usted realiza la selección?

EP.- Se va realizando la selección en forma natural sin presiones a la gente, porque existen chicos que han dado mucho y están tocando muy bien, también existieron muchachos que fracasaron, lo que demuestra que no todos los ciegos tienen posibilidades musicales.

Liber Arte.- En realidad muchas personas sostienen el prejuicio de que los no videntes tienen una mayor capacidad auditiva o cosas como estas.

EP.- El éxito de la orquesta nuestra del SINAMUNE se basa en que están combinadas las discapacidades, porque existen problemas como por ejemplo los ciegos son inexpresivos a nivel de su rostro, cuando marcan el teléfono, cuando están tocando la flauta, o el clarinete, inclusive no tienen el poder de la sonrisa este es uno de los temas más terribles en mi estimación, tenemos el caso de la chica Verónica que toca el clarinete hermoso, pero no puede sonreír cuando toca, se le ha hecho difícil, y no sólo a ella, sino a todos ellos.

La belleza del proyecto se fundamenta en la combinación con la alegría externa de los chicos que tienen otras discapacidades, eso produce la bendición del proyecto, a donde quiero llegar es al hecho de que por más perfecto que toque el grupo de SINAMUNE de no videntes, jamás será igual a la estructura total de la orquesta.

Liber Arte ¿Es esto algo que usted entendió después?

EP.- No, esto lo venimos haciendo desde el principio, es que ese es el concepto filosófico, unido al concepto social, a mi no me interesa la cuestión de tener un grupo para hacer música porque he participado ya de cien grupos, yo he llegado a tocar con músicos europeos del Conservatorio de Bucarest y hemos hecho maravillas, acá hemos tocado maravillas y tonterías a veces pero todo ha sido muy bonito, lo que en realidad resalto es la reunión de las discapacidades que es la base del proyecto.

Liber Arte.- ¿Cuál es la pedagogía que emplea usted ahí, cómo puede desarrollar un proyecto de enseñanza, se le hace difícil manejar un grupo tan diverso?

EP.- Nosotros trabajamos siempre sobre la base rítmica, por ejemplo para un no vidente no hay ningún problema con los ritmos de dos tiempos, inclusive para los ritmos de tres tampoco hay mucho problema, sin embargo algunos no videntes no pueden manejar tanto el ritmo, y cuando se trabaja en compases compuestos como el de seis octavos, ahí sí se presenta un gran problema porque para los chicos con retardo mental y síndrome de down es sumamente complicado entender e interpretar estos ritmos, es que el ritmo de tres cuartos en sí es complicado, pero es que en la educación general no hemos logrado el equilibrio de las personas, porque todos nosotros trabajamos en el ritmo de dos cuartos, para hacer la perfección de la gente, para caminar, para utilizar el horario, para correr para todo, pero el ritmo de tres cuartos, nosotros lo conceptualizamos como el péndulo del reloj a la inversa, o como el metrónomo y ese produce el equilibrio, ya que uno pone los pies sobre la tierra y puede moverse, puede defenderse, es el paso del marino en alta mar también, por eso es que como ya no se enseña en educación este tipo de ritmos porque ya no hay las rondas como era antiguamente, los chicos no aprenden esto, y qué es lo que les sucede cuando tienen 18, 20, 22 años se van a casar y no pueden bailar el vals, porque no los han preparado en ese ritmo.

Después de preparar el ritmo lo ideal es montar sonidos de acuerdo a las posibilidades que tiene cada uno.

Liber Arte.- Mi idea sobre la dirección es que los elementos visuales son importantísimos, ¿cómo es que usted puede transmitir sus instrucciones de dirección a los no videntes?

EP.- Nosotros nos encontramos en una etapa de tal acercamiento espiritual que tenemos que ya podemos manejarnos inclusive sin director, necesitamos director para los chicos que ven pero que tienen retardo mental, y hay algunos que todavía manejándoles con la mano aún no pueden equilibrarse porque se les hace difícil, este tipo de manejo puntualísimo que es la caída del golpe.

Liber Arte.- El metrónomo sigue sonando mientras tocan, para que ellos se guíen.

EP.- Sí, inclusive en partes en las que ya no se maneja el ritmo se hacen silencios. Existen obras que están perfectamente adecuándose, como por ejemplo en las paradas de las danzas húngaras.

Liber Arte.- Escuchándole hablar sobre esto se me hace que es una analogía bastante cercana de dirigir a un grupo tan diverso, con lo que es la democracia y me parece que lo que usted ha hecho con este grupo puede arrojar enseñanzas al proyecto democrático fallido de la nación, qué podría comentar en ese sentido.

EP.- Lo que pasa es que nosotros estamos sobre una base de crear una instancia emocional, espiritual, intelectual, de conocimientos y una fundamental que es la cultural. Si es que hablamos en relación a la democracia se debería crear esta base, lo que pasa es que le falta una instancia, ya que no tiene un concepto cultural; por ejemplo, hace unos días tuvimos una presentación en el Congreso Nacional para recaudar fondos y no se dio, porque las personas no tienen criterio cultural, mucha gente que está en la burocracia no tiene esta noción.

Liber Arte.- Quisiera escuchar de usted sobre sus proyectos, estoy interesado por el Boletín y Elegía de las Mitas, nunca había escuchado una interpretación de este poema dedicado a la ópera, y quisiera que comente con respecto a eso.

EP.- Cuando regresé de Rumania, yo conocí el Teatro Ecuatoriano, que dirigía Fabio Paquión que era un profesor italiano de teatro que vino a través de la UNESCO, e hizo maravillas en los 66, 67, cuando yo llegué él había presentado el Boletín y Elegía de las Mitas como obra de teatro, que fue un suceso.

Así que me entró curiosidad por leer el poema y un día en 1972, o el 70 creo que era, leí el poema y comencé a ponerle música, y lo llegué a dividir en doce cuadros, me parecía que era uno de los poemas más extraordinarios; después comencé a conocer un poco más de la vida de César Dávila Andrade, que era un alcohólico, y que hacía maravillas por un trago.

Liber Arte.- ¿Usted no lo conoció ?

EP.- No me acuerdo haberlo conocido, inclusive cuando regresé un mes antes creo que había fallecido. Creo que ese poema es una de las verdades más extraordinarias de la patria.

Yo hice la composición en términos populares del Boletín y Elegía de las Mitas , pero el texto tenía un alto criterio ideológico de carácter revolucionario, y creía que esa obra debía presentarse en los páramos del Chimborazo, en las colinas de Cuenca, donde el poeta hace maravillosas descripciones, entonces lo hice con ese carácter. Creo que lo logré porque cuando hicimos el estreno en 1990, fue muy hermoso, porque mucha gente trató de entrar y se llenó el teatro siempre, lo mismo sucedió después en el reestreno en marzo del 1991.

Ahora va a presentarse en Maracaibo, Venezuela, empieza a abrirse camino a nivel internacional, estamos haciendo además una edición de la partitura, ya en la computadora, vamos a sacar en un par de meses la partitura completa.

Liber Arte.- Me interesa escuchar sus opiniones sobre el pasillo, me contaba usted que el pasillo lojano es específico, que es un poco distinto a lo que se ha hecho en el resto del país, algo que quiera acotar sobre y en general sobre el pasillo.

EP.- El pasillo es una canción breve, con un interludio o estribillo, que sirve para llamar la atención del oyente, luego viene una melodía que generalmente puede dividirse en la temática en A, como tema fundamental, otro tema más en B, de repente puede utilizarse otra temática, que sería otro tema C, que podía ser en tonalidades mayores y menores, la cual tiene un texto que debe estar supeditado a la música, aquí van hermanados el texto y la melodía sin tratar de que el texto pueda brillar más que la melodía, porque ese es el contexto del pasillo, además tiene una temática sobre el amor, la decepción, la nostalgia, la lejanía, pero no trata sobre el desarraigo, porque este tema está desarrollado por el pasacalle. Ese es el pasillo que llega profundamente al alma, hay pasillos que se escriben al final de 1800, como los de Carlos Amable Ortiz que son unos pasillos hermosos, enmarcados en una estructura de corte un poco rápido, y que tienen generalmente pasajes para solistas, como en Reír Llorando, obligados que se llaman en la interpretación de instrumentos, también hay otro tipo de pasillo especialmente en Quito, que es muy nostálgico, y apegado a la interpretación de guitarras porque hay una cuestión que hay que diferenciar, el pasillo debe ser bien tocado con guitarra, el momento en el que interviene el requinto, ahí es en donde empieza a dañarse, después llegan los pasillos de carácter comercial, hasta los que han invadido el mercado nacional.

En Loja el pasillo es más sólido, es un pasillo de gran altura, hay una casi resignación por parte del compositor que hace más noble a la música.

Liber Arte.- ¿Y usted ha escrito pasillos?

EP.- Sí tengo algunos pasillos, con algunos textos míos y de otros escritores.

Liber Arte.- El último tema que quiero tocar en esta entrevista es el de la enseñanza, ya que parece que usted no solamente está enseñando a tocar, y a formar bandas sino que además le está enseñando el Ecuador a sus pupilos, quisiera escuchar más allá de lo que significan las enseñanzas de destrezas y habilidades, ¿cómo se enseña el Ecuador?

EP.- Hay una parte fundamental en la educación, para enseñar bien hay que conocer, primero las técnicas, hay que poner el conocimiento general en el conocimiento especial, si es que uno habla de una nota que no se puede tocar, hay que relacionarla con la cultura universal, por ejemplo había una canción aquí que se llamaba La Burrita, que es un tema de una sonata de Beethoven, por eso es que esta obra llegó a ser tan reconocida, porque era una temática de Beethoven, para eso hay que conocer, hay que saber.

Cuando uno habla de la danza húngara, dicen que cuando fue Franz Liszt a Bucarest en ese entonces se sentó y tocó una obra en el piano que la estrenó ese día. Se subió Margo Lautaru y la tocó, es decir la memorizó al instante fue increíble, y era un músico popular que no sabía leer nota, entonces cuando yo enseño hago sistemas comparativos, sistemas de conocimiento histórico, geográfico, para que la gente llegue a tener conocimiento de algo, porque en la educación actual, hay un desarrollo de carácter técnico, que no le permite al alumno llegar a tener conocimientos globales sobre la educación y la cultura.

Liber Arte.- Me parece que lo que está diciendo usted es interesantísimo, yo extraigo de sus palabras que enseñar el Ecuador implica enseñar el mundo, que uno no puede impartir música ni ninguna otra materia, a ciegas o desprovistos de la memoria, y del resto de la realidad.

EP.- Tuve una experiencia en Tokio, hace 27 años, en la escuela Suzuki escuchamos enseñar piano, a niños de seis años por ejemplo a tocar el Minuet de Beethoven, a los niños les hacían escuchar la mejor versión del mundo, del mejor músico que ha tocado el Minuet de Beethoven, entonces para que tenga el concepto de lo mejor, y después le daban la libertad para que él lo toque como pueda o como quiera, pero basándose en eso, es decir ese es el término para llegar a la excelencia, no es solamente de hablar de la excelencia, sino tratar de fomentar la excelencia.

Liber Arte.- Hay otro tema que me interesa, usted al trabajar con no videntes, desarrolla una suerte de sensibilidad hacia los problemas de la “ceguera” en general y hacia distintos tipos de resistencia a la mirada, ¿cómo entiende y maneja usted aquello?

EP.- El problema de la ceguera es sumamente difícil, pareciera que dentro del rango de las discapacidades, fuera la de menor grado, pero en realidad es una de las de mayor problemática porque usted no tiene la seguridad de dar el paso adelante, y uno para comenzar se dice que hay que hacerlo con el pie derecho a pesar de que para marchar uno empieza siempre con pie izquierdo. En realidad las personas empiezan a caminar siempre con el pie izquierdo, el ciego no tiene esa seguridad, de ahí viene el gran problema fundamental de la ceguera, en la música se vuelve también difícil, todavía no llegamos a perfeccionar cosas con ellos, por ejemplo de interpretar obras, porque hay casualmente la falta de la seguridad. Sin embargo hemos llegado a unirnos en tal manera que podemos caminar hacia adelante sin ver, porque ya tenemos el concepto de a donde queremos llegar, a donde podemos llegar y qué podemos interpretar a través de la música, ese es el paso más estupendo que hemos logrado con los no videntes.

Liber Arte.- Qué percibe usted fuera del grupo no vidente en relación a la sociedad ecuatoriana, en su conjunto, ¿qué es lo que la sociedad ecuatoriana no puede ver?.

EP.- Hay problemas, por ejemplo nosotros una vez planteamos a la ONCE (Organización Nacional de Ciegos de España), que nos ayuden y nos dijeron que nos dirijamos al Uruguay que es donde se encuentra la sede en Latinoamérica, volvimos a insistir y nos volvieron a responder de la misma manera, implícitamente, nos estaban diciendo que éramos unos necios, entonces yo les mandé una carta diciéndoles que yo les tenía mucho afecto, mucha admiración porque ellos han llegado a formar todo un imperio, y que en relación a la situación de que ellos no nos podían ayudar, que lamentaba mucho porque en el fondo tengo la impresión de que están ciegos, ahí nos empezaron a enviar los documentos.

Y así hay gente en el Ecuador, que no quiere ver que tienen una ceguera brutal para llegar a tener felicidad, no quieren ver, el Ecuador es un país que debe lidiar con muchas discapacidades, hay otros que se hacen los tontos, otros que son inválidos, a pesar de que caminan muy bien, ya que no pueden realizar obras, trabajos, para ejecutar todo lo que se promete en la elección popular.

Liber Arte.- Me alienta mucho el escuchar su optimismo después de estar involucrado por tantos años en esta labor difícil que ahora se me hace tan compleja después de escuchar los pormenores de la misma, ¿qué mensaje podría dar usted a los educadores ecuatorianos?

EP.- Yo creo que ahora la educación no es solamente para ser un gran hombre o mujer ilustrado/a, o un gran técnico, primeramente se debe ser un gran humanista, si es que no logramos crear humanistas a través de las universidades y los centros educativos no hemos hecho nada, si este status quo se da, pues entonces la educación ha fracasado. Un ejemplo es el conservatorio en donde solamente se permite ingresar a alumnos de hasta los once años lo que no permite formar, nuevos interpretes musicales. No hay un concepto humanista, sino más bien un concepto concertista del rector o de los maestros.

Liber Arte.- Yo quería preguntarle su predilección con respecto a la música ecuatoriana, para usted cuál es el pasillo más grande, cuál es la mayor obra que se ha realizado en el Ecuador.

EP.- Hay obras como las de Carlos Amable Ortiz que son maravillosas, hay un pasillo que se llama Tú no sabes querer escrito en 1897, es muy lindo, también hay los buenos, hay los pasillos de Paredes Herrera que escribió Manabí, etc. En lo personal me gusta Segundo Cueva Celi, Salvador Bustamante, Miguel Angel Cazares, Espín Yépez también tiene cosas preciosas.

Liber Arte.- Muchas gracias por la entrevista.

La última gira de Sinamune está en http://www.elmundo.es/elmundo/2004/11/02/solidaridad/1099412670.html

<< Regresar a página principal