I
"Sueño deconstruir el Pasillo
beber y vomitar su pócima de recuerdos
estrangular la garganta de su contracanto
en donde se acentúa la morbidez
y apretar con mi lengua
apretar y apretar con mi lengua
sus cuerdas lacrimosas
raquíticas e irrompibles"
Jetzy Reyes
Introducción General
"Mientras lanzábamos el té por fuera de borda hubo varios intentos por parte de algunos de los ciudadanos de Boston y de su vecindad, de hacerse de pequeñas cantidades de té para su uso familiar. Con ese propósito esperaban la oportunidad para tomar un puñado de la cubierta, donde yacía disperso en cantidad, y se lo metían en sus bolsillos. . ."
George Hewes, testigo presencial.
Bienvenidos a Liber Arte un espacio de reflexión y de pensamiento sobre el proyecto de las Artes Liberales en el Ecuador del siglo XXI. Liber Arte aparece como un intento de tomar en serio el vínculo entre arte(s) y libertad(es) en un momento histórico en que esta unión no sólo es cuestionada sino que la conjunción de ambas competencias a nivel global entra en franca crisis a partir de la tecnificación progresiva de la oferta educativa y de la creciente instrumentalización de curriculums y perfiles profesionales.
Queremos así cuestionar tanto la pertinencia de un programa disciplinario como el de las Artes Liberales como los mecanismos de transmisión de sus contenidos; creemos en la vigencia del proyecto, aunque queremos volver explícito y contemporáneo el escenario en que cobra sentido (nuevamente) la libertad que ofrecen las artes, el arte de la libertad.
En un momento como el presente, donde la posibilidad de una transformación social significativa despierta renuencias y obstrucciones de distintas características, pensamos en la posibilidad radical de la pedagogía; si la labor de las Artes Liberales se desenvuelve en un lugar, sin duda ese es el salón de clases. Queremos entonces, debemos, dedicar mayor tiempo a reflexionar sobre nuestra propia práctica docente tanto para revitalizarla y darle mayor impulso como para colaborar en la búsqueda de formas de aprendizaje y de enseñanza que nos arrastren por su propia fuerza hacia horizontes comunitarios y de participación ciudadana comprometidos con el cambio.
Por eso la imagen de la taza de té aprisionada. Tal como entendemos las cosas, uno de los importantes obstáculos para la elaboración de un programa consistente de reforma es la disminución progresiva de espacios compartidos de reflexión y diálogo. El ritmo vertiginoso de producción social, las exigencias aceleradas del tiempo de reposición de capital, la velocidad de la vida cotidiana, las restricciones que la modernidad establece para la personalización del propio trabajo intelectual, todo ello conspira para volver cada vez más distante la colaboración académica, la construcción de posturas compartidas, el aprendizaje de la retórica como instrumento de civismo; en resumen: la participación comunitaria alrededor del hábito del té. Creemos en la necesidad indispensable de construir proyectos participativos y libres entre docentes y estudiantado, entre trabajadores y administrativos, entre quienes ofrecen servicios y sus clientes de distinto timbre, creemos y queremos sentarnos a tomar té.
La aparición histórica del consumo de té como costumbre masiva acompaña la expansión imperial británica. Importada desde la India al principio como rareza, el té se extiende a lo largo de la sociedad inglesa como un incendio entre ramas secas, ya para fines del XIX el comercio mundial de la hierba se mide en millones de libras esterlinas. Poco tiempo después de ser adoptada la costumbre, el consumo del té a nivel mundial se identifica tanto con el poder global británico como con el ocio de sus clases acomodadas y por ende, con su libertad. Los artistas europeos pronto adoptan la costumbre, tanto por su innegable primer exotismo como por el surgimiento de salones de té, lugares de congregación de artistas liberados hace poco del yugo del mecenazgo y sujetos ahora a los ritmos implacables de nuevos profesionalismos. En todo esto acaece una internacionalización del rito; una vez que las clases populares adoptan el gusto por la bebida, adoptan y transforman el escenario de su consumo, liberan al té, por así decirlo, de su sujeción como significante del fasto.
Proponemos entonces una segunda liberación, esta vez electrónica, del té. Este producto, objeto ya de una reyerta histórica en pos de la desobediencia civil en 1773 en la famosa “fiesta del té” en Boston, busca de nuevo servir de pretexto para la recuperación comunitaria, para la participación ciudadana y para la colaboración intelectual.
II
Este número y el proyecto.
Liber Arte propone tres momentos/secciones por entrega. La primera se llama LiberTinaje, definición que el diccionario de la RAEL establece como “exceso en palabra y obra”. Esta es la porción temática de la revista, intentaremos tratar aquí un contenido determinado, desde distintos ángulos, frentes y con mayores o menores intensidades. El objetivo general es someter un asunto a una mirada sostenida, rigurosa, interesada, intentando en la medida de lo posible enriquecer el acercamiento a partir de lógicas y metodologías, distintas. Iniciamos esta primera entrega con el tema “La sonoridad ecuatoriana”, intentamos abordar esta amplia categoría desde un acercamiento desacostumbrado a la temática: la música ecuatoriana como vehículo y testigo de las transformaciones de la modernidad y a la vez, como texto y registro de cambios en la temporalidad, la gestualidad y la textualidad misma de esa sociedad dentro y fuera de su territorio.
El segundo segmento, Radicales Libres, hace circular distintos proyectos pedagógicos, en diferentes escenarios. El propósito es visibilizar la gran diversidad de propuestas docentes que brotan a nuestro alrededor haciendo hincapié en la materialidad de cada propuesta, ¿cómo la enseñanza de la escultura es distinta de la enseñanza de la filosofía? ¿De qué manera la materia (en ambos sentidos de la palabra) afecta los contenidos impartidos? Esta sección invita a que educadores que trabajan en distintos campos compartan sus éxitos y fracasos, sus expectativas y temores con quienes estamos comprometidos en pensar el aprendizaje-enseñanza como práctica en permanente construcción. En esta entrega un filósofo chileno y dos docentes universitarios de la USFQ comparten sus criterios con un maestro de la música ecuatoriana: el legendario Edgar Palacios.
El tercer y último segmento de la revista, Caída Libre, aparece como un escenario para el ejercicio de la crítica cultural. Crítica de arte, cine, teatro; reseñas de libros, cartas al editor, un blogger y un rincón misceláneo redondean la propuesta. Estamos entusiasmados con el prospecto de que esta publicación reciba una acogida entusiasta, y sobretodo con la posibilidad de que entre estas páginas en construcción, de semestre a semestre, la USFQ y la comunidad ecuatoriana e internacional que encuentre algún grado de afinidad con el proyecto halle la ocasión de colaborar con nosotros en la exploración de los desconocidos territorios ecuatorianos y globales a la vez de la libertad, la comunidad participativa y la educación abierta.
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