Memoria del evento

Memoria del evento “Los retos del nuevo gobierno: análisis del mercado laboral”.

El encuentro que se desarrolló el día miércoles 11 de enero de 2017 en el auditorio “Casa Blanca” de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) contó con una amplia participación por parte de los ponentes y el público presente. El objetivo de debatir y presentar argumentos e ideas que aporten en la mejoría de la situación del mercado laboral en el Ecuador fue, sin duda, fructífero para el debate y el público en general. El objetivo específico del evento fue el de discutir, de forma ordenada y respetuosa, distintas perspectivas en torno a la problemática del mercado laboral, analizando los últimos 10 años y pensando en el futuro escenario político. Intencionalmente la idea fue equilibrar el panel con distintas posiciones ideológicas para que se fomente el diálogo y libre flujo de ideas, demostrando así, que es posible debatir y entenderse a pesar de tener distintas perspectivas de pensamiento. En la introducción del evento Byron Villacís pidió disculpas a la audiencia por no tener presentadoras mujeres; a pesar de haber invitado a varias panelistas estas no pudieron acompañar al evento como expositoras.

El evento contó con tres mesas de trabajo que se dividieron en ejes temáticos. La primera mesa “Análisis crítico de la metodología que se emplea para reportar el mercado laboral ecuatoriano. ¿Recoge lo que el mercado ecuatoriano necesita medir?”, contó con la participación de José Hidalgo, miembro del grupo CORDES, y Byron Villacís de UC Berkeley. El segundo panel de debate “Diagnóstico de la evolución del mercado laboral en los últimos diez años. ¿La última década fue positiva o negativa?”, estuvo integrada por Pablo Beltrán de la USFQ, y Alberto Acosta Burneo del Grupo Spurrier. Finalmente, la tercera mesa de trabajo “Propuesta de políticas de cara al nuevo período gubernamental, ¿Qué deba hacer el gobierno, de manera concreta, para mejorar el mercado laboral? ¿Flexibilizar es la única salida?”, fue abordada por Mauricio León, Universidad Central del Ecuador, y Juan Pablo Jaramillo. Igualmente, la apertura y cierre del evento estuvieron a cargo de Pablo Lucio Paredes y Byron Villacís.

Mesa 1: “Análisis crítico de la metodología que se emplea para reportar el mercado laboral ecuatoriano. ¿Recoge lo que el mercado ecuatoriano necesita medir?”

José Hidalgo.

Ponencia: “Análisis de la metodología que se emplea para reportar el mercado laboral. ¿Recoge lo que el mercado ecuatoriano necesita medir?”

El trabajo analizó los cambios metodológicos que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) implementó para la medición del mercado laboral. Si bien los cambios impulsados por el INEC presentaron otros indicadores de análisis, en las consideraciones globales, según el ponente, la nueva metodología dio cabida a que existan imprecisiones en la interpretación de las cifras. Asimismo, el uso retórico del gobierno de las bajas cifras de desempleo en el Ecuador, en comparación con otros países, son engañosas debido a la diversidad de metodologías de análisis del mercado laboral que en los otros países de la región se utilizan. Hidalgo sugiere que, a pesar de que el INEC presentó cifras mayores de la Población Económicamente Activa (PEA) entre junio de 2015 y junio de 2016, éstas no reflejan mejoría en términos de empleo adecuado o de reducción de cifras del subempleo, en un contexto de constricción económica en la que más miembros familiares se han visto obligados a salir al mercado laboral para sortear la crisis.

En conclusión, el análisis metodológico propuesto con el INEC introduce cambios dentro de los indicadores empleados, factor que imposibilita una comparación exacta entre cifras generadas. Asimismo, para la investigación macroeconómica, la nueva metodología de medición del mercado laboral establece restricciones en términos comparativos con otros países de la región, pero sí permite conocer cuántos puestos de empleo adecuado se crearon o destruyeron en un año y cómo varió la PEA. Hidalgo también enfatizo que hay elementos positivos de la actual metodología, puesto que se permite identificar ­–siempre que se lean los reportes correctamente– segmentos de la población que son prioritarios para la política pública especialmente en términos macroeconómicos. Finalmente, el 17 de enero de 2017 el INEC deberá presentar las cifras de diciembre de 2016, con ello es vital vigilar los posibles cambios en el formato del informe y analizarlos en función de lo que ocurra, en términos brutos, con el empleo adecuado.

Byron Villacís

Ponencia: “La inclusión (exclusión) en los indicadores del mercado laboral”.

El ponente propuso entender a los indicadores estadísticos como una consecuencia de una necesidad de medición conceptual. Con esta entrada teórica, Villacís establece que los conceptos se operacionalizan después de un proceso de negociación en el cual intervienen agentes sociales y políticos; es por ello que la estadística no se encuentra exenta de negociaciones ideológicas. Por ello enfatizó que los indicadores hay que analizarlos desde el momento que se construyen sus operacionalizaciones, historificando a sus autores institucionales.

Ante esta perspectiva, la propuesta del autor radica en analizar tres indicadores que midan el mercado laboral: el desempleo, el subempleo y la informalidad. La perspectiva planteada sobre el desempleo recae en que es un indicador que ha mostrado, en términos estructurales, estabilidad cuantitativa y cualitativa. El ponente calculó cual es el rango máximo de variación del desempleo en términos absolutos en los últimos 10 años y además describió el perfil de los desempleados arribando a la conclusión parcial de que el desempleo es importante pero es una medida que no cambia tanto (cualitativa ni cuantitativamente) en comparación con los siguientes indicadores. La idea entonces es que se reconozca que el desempleo en Ecuador es estructural, por lo que se requieren políticas estructurales de largo plazo, especialmente atacando discriminaciones raciales, de sexo, edad y regionales. Por estos motivos el ponente estimó que las variaciones en los próximos meses en este indicador no serán relevantes.

El segundo indicador analizado fue el subempleo, que tiene una larga discusión acerca de su definición y mecanismo de medida ya que hacia éste confluyen diferencias ideológicas (citando varias fuentes). A pesar de esta diversidad, existe un acuerdo en que el subempleo incluye a tres tipos de trabajadores/ocupados: 1) por sobrecalificación de un trabajador (taxista con titulo de abogado), 2) por trabajo parcial involuntario y 3) por subutilización de trabajadores o subempleo invisible. Analizando en detalle la última conferencia de expertos de empleo de la OIT, demostró que este organismo internacional sí sugiere medir las tres formas de subutilización de trabajo. A renglón seguido mostró que tanto Colombia como Perú sí capturan nociones parecidas a las 3 formas de subempleo mencionadas, mientras que Ecuador mide de forma más limitada el subempleo lo que provoca que el indicador sea más bajo y con menor cobertura conceptual.  Esto, para el ponente, invisibiliza un segmento de población laboral excluyéndola de la prioridad de política pública, a pesar de ser casi 8 veces mas grande que el rango máximo de desempleados en la última década. Ante argumentos de que estos segmentos pueden incluir a subempleados que no necesariamente están en malas condiciones se cuestionó que es más peligroso cuando se produce estadística pública: incluir a personas que tal vez no pertenezcan a un segmento o excluir a personas que si pertenecen. El ponente estimó que este indicador sí va a crecer puesto que esta relacionado con la Tasa de Participación y es un “mecanismo de desfogue de desaceleraciones económicas”. Dijo que se incrementará a niveles máximo del 30% de la PEA (incluyendo subempleados y lo que ahora el INEC cuenta como Otro Empleo No Adecuado y Empleados No Clasificados) en una ventana temporal de inestabilidad que durará entre 6 y 18 meses.

Finalmente, Villacís sugirió que la Informalidad debe ser integrada al debate público y lo diferenció del subempleo. Advirtió que que es un indicador clave al momento de evaluar los efectos positivos y negativos de procesos de apertura económica. Describió que la forma como Ecuador esta midiendo la informalidad es “fiscalista-legalista” y que no está incluyendo a quien –conceptualmente¬– debería estar operacionalizado en este concepto: a quien no está integrado el sistema económico del país. Actualmente incluir en la informalidad solamente a quien no tiene RUC es una medida con “lógica residual” (utilizando las propias palabras del INEC) que excluye a ocupados con problemas de inserción laboral. Listó al menos 27 formas de medir la informalidad ocupadas en otros países. Demostró que inclusive dentro del mismo Ecuador se están usando otras definiciones y que es necesario que el país discuta como medir mejor este segmento laboral. En cuanto a expectativas de este indicador mencionó que subirá en los próximos meses pero no mas allá del 53% (usando actual definición del INEC) pero usando otras definiciones puede llegar al 60%. En el mejor de los casos, dijo, se está excluyendo del diagnóstico a un 7% de la PEA que son más de 800.000 personas.

Villacís cerró su presentación regresando al argumento que antes de analizar una estadística debemos preguntarnos qué procesos sociológicos intervinieron en la operacionalizacion del indicador, y evitar caer en la ingenuidad de que una medición oficial (local o internacional) es sacramentada. Llamó a que la academia sea constructivamente crítica y a que el INEC escuche otras voces. Como conclusión sugirió el uso de más indicadores, cuestionarse actuales y reflexionar sobre como –irónicamente– la estadística que supuestamente esta creada para visibilizar puede llegar a excluir.

Mesa 2: “Diagnóstico de la evolución del mercado laboral en los últimos diez años. ¿La última década fue positiva o negativa?

Pablo Beltrán Ayala

Ponencia: “Diagnóstico de la evaluación del mercado labora en los últimos diez años. ¿La última década fue positiva o negativa?”

La propuesta de Beltrán parte de la consideración de que el Ecuador es uno de los países con la tasa de desempleo más baja de la región; con ello, las gráficas que acompañan esta conclusión se inclinan a que la última década fue favorable para el mercado laboral. A pesar de ello, en términos estructurales no se puede hablar de “una década ganada” debido a las problemáticas internas que la crisis económica ha acarreado al mercado laboral ecuatoriano desde septiembre de 2014.

Empleando una perspectiva comparativa, Beltrán analiza la situación del empleo y del desempleo en distintos espacios sociales: Quito- Guayaquil, zona rural- zona urbana, sector público- sector privado. Llegando a concluir que los últimos diez años le ha significado al país una década perdida en términos de empleo pleno ya que los índices de subempleo y desempleo han incrementado debido a la falta de recursos, en especial en el sector público. Ante esta panorámica el autor propone que para disminuir las tasas de desempleo y subempleo, la política pública debe estar dirigida a incentivar el desarrollo de iniciativas privadas que beneficien a la población más afectada por la crisis: mujeres y jóvenes menores a 35 años con la intención de que se incorporen al mercado laboral de manera sólida. Finalmente, Beltrán advierte sobre la peligrosa dependencia hacia el gasto público, localizado principalmente en Quito, en desmedro del sector privado.

Alberto Acosta Burneo

Ponencia: “Diagnóstico de la evolución del mercado laboral en la última década”.

El aporte de Acosta se centró en el análisis de la política laboral ecuatoriana en la última década, centrándose en las medidas desplegadas en la “bonanza de las commodities” y en el fin de la bonanza. En una segunda parte, se centró en el análisis de los resultados de la creación de empleos en tiempo de bonanza y en tiempo de crisis. Asimismo, presentó una comparación de las cifras del mercado laboral ecuatoriano en una perspectiva regional; para terminar con algunas consideraciones sobre los desafíos que el panorama laboral ofrece a futuro.

En primer lugar, el análisis de la bonanza de las commodities y el fin de la bonanza se centró en comparar críticamente las políticas implementadas por el gobierno en estas dos etapas. Dentro de la etapa de estabilidad económica el gobierno impulsó medidas de redistribución de rentas del capital al trabajador privilegiando la intervención del Estado como moderador en la maximización del beneficio colectivo; con ello replanteó la lectura del mundo laboral en tres: trabajadores en el Estado, otras formas de trabajo y trabajadores en empresas de capital. El principal logro del gobierno fue consolidarse como el principal empleador en desmedro del sector privado. Debido a ello proyectó políticas laborales en contra de la tercerización laboral, fijó los salarios mínimos, estableció límites en la brecha salarial, etc. Mientras que en los años de crisis planteó como salida la flexibilización del mercado laboral.

Seguidamente, Acosta sugirió que la rigidez laboral impulsada por el gobierno en los años de bonanza incide en el detrimento de la oferta laboral pero mira como positivas las políticas de flexibilización planteadas en los últimos meses. Finalmente, propone al crecimiento sostenible como única vía para generar empleo adecuado y a la flexibilización laboral como mecanismo idóneo para reducir costos de producción y devolver competitividad al mercado laboral.

Mesa 3: “Propuesta de políticas de cara al nuevo período gubernamental, ¿Qué deba hacer el gobierno, de manera concreta, para mejorar el mercado laboral? ¿Flexibilizar es la única salida?”

Mauricio León

Ponencia: “Políticas de trabajo”.

Con la premisa de que el trabajo no es una mercancía ordinaria, Mauricio León propone la consideración del trabajo digno como un derecho. Con esta consideración, el autor parte del análisis del Producto Interno Bruto (PIB) a lo largo de la década de gobierno de la revolución ciudadana. Como conclusiones generales presenta que desde el 2014 la recesión económica afectó la tasa global de ocupación y de productividad laboral. En otras palabras, el cambio de la tendencia se debe a que la gente buscó formar parte del mercado laboral para solventar la crisis, con ello aumentó la tasa de subutilización de la fuerza de trabajo, debido al subempleo.

Por su parte, al analizar la matriz de políticas públicas que el gobierno debe implementar, el autor abordó a la inversión en productividad laboral en términos de inversión social, educación, capacitación. Asimismo, plantea a la demanda efectiva y a la participación laboral como mecanismos que permitan la inserción laboral de los sectores menos favorecidos dentro del mercado laboral a empleos. También aborda la importancia de la inversión social y el impulso a políticas de seguridad social, inversión productiva y generación de empleo.

Ante las perspectivas y los retos hacia las mejoras del mercado laboral establece que es fundamental el crecimiento económico con cambio estructural que amplíe el sector formal mediantes políticas industriales y de ciencia y tecnología. Finalmente, el autor plantea a posibilidad de pensar en un sistema integrado de protección social.

Juan Pablo Jaramillo

Ponencia: “Políticas para mejorar la eficiencia del mercado laboral”.

La propuesta presentada por Jaramillo parte de la consideración del “empleo adecuado” como aquel en el que se trabaja más de 40 horas y en el cual se recibe un salario mayor al salario mínimo. Debido a la fluctuación económica el fomento de empleos adecuados, en el Ecuador, se ha visto restringido, en especial desde el 2014.

Ya que no es posible crear empleos adecuados durante una crisis económica, el autor plantea que debido a la relación empírica entre empleo, producción y salarios, éste se cuestiona sobre ¿cuántos empleos se dejaron de generar, producto de incrementos excesivos en el salario real mínimo? Si bien su respuesta afirmó la incidencia del salario mínimo en la falta de oferta de trabajo. Adicionalmente, Jaramillo analiza las propuestas de los candidatos presidenciales en vistas de las elecciones de febrero de 2017, afirmando que éstas eran irreales en un contexto de crecimiento económico deprimido.

Finalmente, el autor propone algunas medidas de devaluación fiscal para crear empleo. Entre las abordadas sugiere la reforma a los aporte a la seguridad social, disminuir los impuestos sobre el trabajo y elevar los impuestos indirectos (IVA); reformar el sistema de pensiones, fomentando el financiamiento de éste por el empleado, crear un sistema de desempleo de salud pública financiado totalmente por los impuestos indirectos, aumentar el IVA, entre otras.

Organización y agradecimientos

Este evento no hubiese sido posible sin la activa colaboración  y apoyo de la Universidad San Francisco de Quito, por medio de Pablo Lucio Paredes y de Alexandra Polanco. Agradecemos también la asistencia de Tatiana Salazar. Un agradecimiento especial a todos los expositores y a los más de 200 asistentes que llenaron el auditorio la tarde del 11 de Enero.