Ecuador enfrenta altos niveles de desnutrición crónica infantil, que alcanzan alrededor del 20.1% a nivel nacional y cerca del 27.7% en zonas rurales, especialmente en la Sierra. A esta problemática se suma que entre el 20% y 30% de la población rural continúa utilizando leña para cocinar, lo que expone a las familias a contaminantes que afectan la salud, provocando problemas respiratorios, debilitamiento del sistema inmunológico y enfermedades cardiovasculares.
Frente a esta situación, el proyecto busca mejorar las condiciones de vida en comunidades rurales mediante el estudio de la exposición a contaminantes en los hogares y la implementación de cocinas mejoradas tipo fogón andino, diseñadas para expulsar el humo fuera de las viviendas. A partir de una intervención previa en la comunidad de Cutahua, la iniciativa se amplía hacia la comunidad de Boliche, donde se plantea establecer una línea base de salud, evaluar a familias participantes e implementar nuevas cocinas mejoradas. Estas tecnologías permiten reducir la contaminación dentro del hogar, mejorar la eficiencia en la cocción y contribuir a la salud de las familias, especialmente de los niños. Además, el proyecto incorpora procesos educativos y de participación comunitaria para que los habitantes se involucren en el diseño y uso de las cocinas, así como el desarrollo de soluciones complementarias como sistemas de calentamiento de agua para mejorar las condiciones de higiene y bienestar en los hogares.