Cuerpos de agua:
El Río Machángara enfrenta un grave deterioro ambiental que requiere acciones urgentes y coordinadas, y este proyecto convoca a la comunidad quiteña a generar soluciones integrales mediante monitoreo ambiental comunitario, educación ambiental, ciencia ciudadana, restauración de riberas y propuestas de recuperación urbana, buscando en el primer año conformar un grupo inter y transdisciplinario que elabore un plan estratégico de largo plazo y desarrollar un proceso de difusión dirigido a estudiantes, tomadores de decisión, habitantes ribereños y potenciales donantes para movilizar apoyo institucional y financiero para las primeras acciones de recuperación, mientras que a partir del aprendizaje generado la iniciativa se proyecta también hacia el Río San Pedro, especialmente en la zona de El Murco, donde se busca recuperar la fauna acuática y fortalecer la conexión social y cultural con el río mediante educación ambiental y manejo adecuado de desechos.
Vincular a los estudiantes y a la comunidad del Sector El Murco al río San Pedro a través de la educación ambiental y ciencia ciudadana para la protección de los ecosistemas acuáticos
3. Salud y bienestar
Objetivo 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades
4. Educación de calidad
Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos
6. Agua limpia y saneamiento
Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos
9. Industria, innovación e infraestructura
Objetivo 9: Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización sostenible y fomentar la innovación
11. Ciudades y comunidades sostenibles
Objetivo 11: Lograr que las ciudades sean más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles
El deterioro progresivo de los ríos urbanos en Quito, evidenciado por la pérdida de biodiversidad, la contaminación por desechos sólidos y líquidos y el debilitamiento del vínculo comunitario con estos ecosistemas, refleja una problemática ambiental y social urgente, marcada por limitada infraestructura de saneamiento, acumulación de residuos y escasa apropiación ciudadana en el Machángara y el San Pedro, mientras que el creciente interés de comunidades ribereñas e instituciones educativas por recuperar estos espacios como ejes de identidad, cohesión social y biodiversidad justifica este proyecto como una plataforma de articulación entre academia, comunidad y tomadores de decisión para promover educación ambiental, ciencia ciudadana y planificación estratégica, generando capacidades locales que reduzcan la contaminación y permitan avanzar hacia la restauración progresiva de estos sistemas fluviales.
Los beneficiarios directos del proyecto son estudiantes, padres de familia y miembros de la comunidad de El Murco, vinculados especialmente a la Escuela Carlos Freile Larrea, quienes enfrentaban limitaciones en educación ambiental, manejo de desechos sólidos y líquidos, y desconocimiento sobre la biodiversidad acuática del Río San Pedro, incluyendo especies emblemáticas como la preñadilla y la pangora. Antes de la intervención, la comunidad no contaba con herramientas para evaluar la calidad biótica del agua ni para consolidarse como un actor activo en la restauración de su entorno. Durante este año, el proyecto benefició directamente a 107 personas, quienes participaron en talleres prácticos de campo, monitoreo ambiental, clasificación de desechos y análisis de macroinvertebrados y peces, fortaleciendo sus destrezas científicas, su conocimiento local y su conexión con el río. Asimismo, se promovió la implementación de soluciones basadas en la naturaleza, prácticas de compostaje y saneamiento básico, generando capacidades para reducir la contaminación y avanzar hacia la recuperación ambiental. Como resultado, la comunidad cuenta ahora con mayores herramientas para identificar indicadores de calidad del agua, aplicar prácticas sostenibles en hogares y escuela, y proyectar iniciativas futuras vinculadas a turismo comunitario y gestión ambiental.
El proyecto ha fortalecido la vinculación de la comunidad con la problemática ambiental a lo largo del Río Machángara y su interconexión con el Río San Pedro, promoviendo conciencia sobre el rol activo de los ciudadanos en la búsqueda de soluciones, especialmente en la comunidad de El Murco, que antes enfrentaba limitaciones en educación ambiental, manejo de desechos, conocimiento sobre biodiversidad acuática y desconocimiento sobre la calidad biótica del agua y el estado de los hábitats, condiciones que dificultaban su cohesión social y participación como agentes de cambio; mediante talleres prácticos en campo, monitoreo ambiental y ciencia ciudadana, estudiantes y familias desarrollaron habilidades para clasificar desechos, evaluar la calidad del agua, interpretar indicadores bióticos, comprender la importancia de la hidrografía, la cuenca y los drenajes asociados, fortalecer el conocimiento sobre especies locales e incorporar soluciones basadas en la naturaleza para estabilización de riberas, manejo de aguas lluvias y reducción de contaminación, logrando que la comunidad consolide su capacidad de convocatoria y coordinación en torno a la protección y recuperación del río, reconociendo aproximadamente 20 km del Machángara como tramo de interés local, y contando ahora con criterios para interpretar el estado ecológico, monitorear acciones en curso y proyectar iniciativas futuras desde una perspectiva informada y participativa.