La Universidad San Francisco de Quito, a través de la Estación de Biodiversidad Tiputini (EBT), mantiene desde hace aproximadamente 30 años una relación de colaboración con cuatro comunidades Waorani de la vía Maxus y la comunidad Kichwa de El Edén, ubicadas en la zona norte del Parque Nacional Yasuní. A lo largo de este tiempo se han identificado diversas necesidades en ámbitos como salud, educación, conservación de recursos naturales y sostenibilidad económica, siendo la educación uno de los desafíos más relevantes debido a las brechas en acceso a docentes, recursos educativos, conectividad y contenidos adaptados al contexto cultural de las comunidades.

Frente a esta realidad, el proyecto busca promover el acceso equitativo a una educación intercultural y contextualizada, mediante el desarrollo e implementación de material educativo adaptado al contexto de las comunidades Waorani y Kichwa, alineado con el currículo de educación básica. Para ello, se fomentará el diálogo comunitario entre estudiantes, docentes, padres de familia y otros actores locales, con el fin de articular objetivos educativos y fortalecer el aprendizaje significativo a partir de los saberes y prácticas culturales de las comunidades.

En su primera fase se desarrolló una herramienta de investigación escolar-comunitaria, implementada por estudiantes de bachillerato Waorani, que permitió recopilar información sobre prácticas culturales como la elaboración de artesanías y utilizarla como base para la creación de una unidad de aprendizaje contextualizada. En la siguiente fase, el proyecto trabajará en la adaptación e implementación de material educativo existente en territorio Waorani, mediante un proceso colaborativo que involucrará a docentes de las comunidades, estudiantes de la carrera de Educación de la USFQ y el equipo de la EBT, fortaleciendo las capacidades docentes y contribuyendo a reducir las desigualdades en el acceso a una educación inclusiva e intercultural.

Objetivo General

Desarrollar e implementar material educativo contextualizado para la educación básica en comunidades Waorani y Kichwa de la zona norte del Parque Nacional Yasuní, aledañas a la Estación de Biodiversidad Tiputini.

Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU

4. Educación de calidad


4. Educación de calidad

Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos

8. Trabajo decente y crecimiento económico


8. Trabajo decente y crecimiento económico

Objetivo 8: Promover el crecimiento económico inclusivo y sostenible, el empleo y el trabajo decente para todos

16. Paz, justicia e instituciones sólidas


16. Paz, justicia e instituciones sólidas

Objetivo 16: Promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas

17. Alianzas para lograr los objetivos


17. Alianzas para lograr los objetivos

Objetivo 17: Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible

Justificación del Proyecto

La educación intercultural y bilingüe en América Latina surgió como un movimiento impulsado por pueblos indígenas que buscaban transformar las tendencias asimiladoras de la educación formal. Desde 1983, Ecuador ha promovido una educación más contextualizada e intercultural, que valore los sistemas de aprendizaje y las pedagogías propias de las comunidades. Sin embargo, en la Amazonía ecuatoriana persisten brechas importantes, ya que el sistema educativo continúa siendo en gran medida eurocéntrico en sus contenidos, tradicional en sus métodos de enseñanza y centrado en la memorización.

En este contexto, muchos jóvenes amazónicos egresan del sistema educativo sin las herramientas necesarias para continuar estudios superiores, acceder a empleo profesional o desenvolverse con éxito en su propio entorno cultural y económico. Desde disciplinas como la biología y la antropología, se ha evidenciado la importancia de incorporar metodologías de investigación y aprendizaje activo en escenarios educativos formales y comunitarios, ya que permiten generar conocimientos relevantes, contextualizados y con impacto a mediano y largo plazo.

Además, las comunidades Waorani de la vía Maxus, en la Amazonía ecuatoriana, enfrentan desafíos relacionados con el deterioro ambiental y la limitada disponibilidad de servicios en salud, educación y oportunidades económicas. A través de la Estación de Biodiversidad Tiputini (EBT), estas comunidades han solicitado apoyo a la USFQ para fortalecer procesos de desarrollo comunitario en áreas como educación, ambiente, conectividad y generación de ingresos.

Actualmente, muchas de estas comunidades no cuentan con los recursos necesarios para garantizar una educación equitativa e inclusiva, debido a la escasez de docentes en zonas rurales, la limitada disponibilidad de materiales educativos, problemas de conectividad y la falta de contenidos adaptados a su contexto cultural. Asimismo, existen pocas iniciativas sostenidas desde organizaciones públicas o privadas que aborden estas necesidades educativas de manera integral y a largo plazo en beneficio de las comunidades indígenas de la Amazonía ecuatoriana.

Beneficiarios del Proyecto

Los beneficiarios de este proyecto son principalmente estudiantes y docentes de las escuelas de cuatro comunidades Waorani (Guiyero, Ganketapade, Nenkiguiro y Timpoka) y de la comunidad Kichwa de El Edén, que habitan en la zona norte del Parque Nacional Yasuní, en la provincia de Orellana, aledañas a la Estación de Biodiversidad Tiputini.

Las comunidades Waorani están conformadas por aproximadamente 227 habitantes, distribuidos en alrededor de 70 familias o casas. No existe un número exacto de habitantes, ya que por mucho tiempo no se han registrado formalmente todos los pobladores de la zona y también porque generalmente existe una población flotante que migra con frecuencia entre distintas localidades y otras comunidades del territorio Waorani en la Amazonía ecuatoriana. En la comunidad de El Edén existen alrededor de 700 habitantes, distribuidos en aproximadamente 400 familias. Esta es una comunidad cuya población ha crecido considerablemente en los últimos 20 años. Al igual que las comunidades Waorani y muchas otras poblaciones de la Amazonía ecuatoriana, sus habitantes dependen en gran medida de la industria petrolera y de las distintas actividades económicas que se derivan de esta.

Las comunidades Waorani cuentan con una escuela de educación básica, y los estudiantes que continúan con la educación secundaria deben trasladarse a otras comunidades o incluso a ciudades cercanas como Coca, Puyo y Tena. Por su parte, la comunidad de El Edén cuenta con una Unidad Educativa que ofrece ciclo básico y bachillerato, lo que reduce la necesidad de migrar a otras ciudades, aunque no elimina completamente esta práctica por parte de los padres que buscan una mejor educación para sus hijos. Los padres de familia que desean brindar una educación de calidad a sus hijos luchan diariamente por conseguir los recursos necesarios para satisfacer esta necesidad.

Una fuente importante de ingreso económico para las familias es la agricultura. Sus cultivos se encuentran en chacras diversificadas ubicadas cerca de sus viviendas y se destinan principalmente al autoconsumo, como es el caso de productos como chonta, arroz, maíz, papaya, guaba y caña. Sin embargo, también existen cultivos que generan ingresos por venta, como el plátano, el cacao, la yuca y el maíz. Algunas familias han incorporado además la crianza de gallinas para la producción de huevos destinados al autoconsumo. Para el consumo de proteína animal, las principales fuentes complementarias son las actividades de cacería y pesca, que se realizan tanto para autoconsumo como para generar ingresos económicos.

Impacto con la Sociedad

El proyecto ha generado un impacto significativo en estudiantes, docentes y familias de las comunidades Waorani, al promover una educación intercultural bilingüe que vincula el aprendizaje escolar con los saberes, prácticas y realidades del contexto amazónico. A través de procesos de investigación escolar, el uso de materiales educativos contextualizados y metodologías participativas, los estudiantes han desarrollado habilidades como la observación, el registro, la comprensión lectora y el razonamiento matemático, al mismo tiempo que fortalecen su identidad cultural y el reconocimiento del conocimiento ancestral de sus comunidades.

En el caso de los docentes, el proyecto ha contribuido al fortalecimiento de sus capacidades pedagógicas mediante espacios de capacitación y acompañamiento que incorporan estrategias para la enseñanza del español como segunda lengua, la lectoescritura, el manejo del aula en contextos comunitarios y la enseñanza de las matemáticas desde un enfoque intercultural. Estas herramientas han permitido promover prácticas educativas más participativas, contextualizadas y significativas, adaptadas a las dinámicas de escuelas rurales y, en algunos casos, unidocentes.

Durante las actividades desarrolladas tanto en la Universidad San Francisco de Quito como en el Centro Educativo Intercultural Bilingüe “IKA” de la comunidad Waorani de Guiyero, se implementaron propuestas pedagógicas bilingües (español–wao) basadas en el aprendizaje activo y el juego, así como materiales didácticos adaptados al entorno amazónico. Estas acciones facilitaron la participación de los estudiantes y la integración de experiencias cotidianas y conocimientos culturales en el proceso educativo.

Asimismo, el proyecto ha fomentado la participación de las familias y la comunidad, generando espacios de diálogo intergeneracional donde los saberes tradicionales son reconocidos como parte fundamental del aprendizaje. En conjunto, las acciones desarrolladas durante estos dos años han permitido fortalecer el vínculo entre escuela y comunidad, sentando bases para una educación más inclusiva, contextualizada y coherente con la cosmovisión Waorani, y abriendo un camino de trabajo continuo para consolidar impactos educativos sostenidos en el territorio.

Años de Ejecución
2024
2025
Líder del Proyecto
Fotos del Proyecto
Socios