Durante las últimas dos décadas, hemos trabajado en salud pública, nutrición y microbioma intestinal en comunidades rurales del norte de Esmeraldas, enfocándonos en mujeres afroecuatorianas y mestizas. Este trabajo nos ha permitido identificar dinámicas sociales, desafíos familiares y problemáticas como violencia intrafamiliar, acoso sexual y embarazos adolescentes asociados a malnutrición y enfermedades infecciosas.
El nuevo proyecto busca intervenir en estas problemáticas, promoviendo prevención, educación, apoyo familiar y empoderamiento de líderes comunitarios para generar redes de apoyo en salud, nutrición y bienestar. Se apoyará en investigaciones previas, literatura especializada y colaboraciones con la Universidad de Michigan y la Universidad Central del Ecuador - Instituto de Biomedicina, con el objetivo de crear un impacto duradero en la vida de las familias y contribuir a los objetivos de desarrollo sostenible relacionados con la salud y el bienestar.