El proyecto busca mejorar la salud y el bienestar de los équidos de trabajo en zonas rurales del Ecuador, donde la tracción animal sigue siendo fundamental para actividades agrícolas, forestales y turísticas, especialmente en ecosistemas frágiles donde el uso de maquinaria pesada genera mayor impacto ambiental. Ante la limitada disponibilidad de servicios veterinarios, se implementará una clínica móvil que brindará atención preventiva y rutinaria quincenalmente, enfocándose en problemáticas frecuentes como cojeras y parasitismo gastrointestinal. Además, se capacitará a los tenedores de los animales y participarán activamente estudiantes de Medicina Veterinaria, fortaleciendo tanto el cuidado integral de los caballos como la formación práctica profesional.
Adicionalmente, el proyecto contribuirá a la gestión sostenible de riesgos y recursos naturales mediante el uso de équidos en actividades forestales preventivas, como la eliminación de material combustible y la creación de cortafuegos. Se apoyará a los guardaparques de la Reserva Ecológica Antisana con la conformación de un equipo montado especializado en manejo forestal y respuesta ante incendios, y se impulsará la creación de un equipo de emergencias veterinarias capacitado para actuar en desastres naturales que afecten tanto a animales domésticos como a fauna silvestre, fortaleciendo así la resiliencia de las comunidades rurales.