Cultivo técnico de frutos nativos del Yasuní
La comunidad kichwa El Edén mantiene una relación de cooperación con la Estación de Biodiversidad Tiputini de la USFQ desde el año 1995. En 2017 se firmó un convenio tripartito entre el Ministerio del Ambiente, la USFQ y la comunidad de El Edén para garantizar la operatividad de la Estación de Biodiversidad Tiputini en el Yasuní y fortalecer los vínculos de colaboración con la población local. A lo largo de los años de trabajo en la comunidad, la USFQ ha identificado diversas realidades que afectan el aprovechamiento de los recursos locales, entre ellas la comercialización de frutos provenientes de otras zonas a bajo costo, el limitado conocimiento sobre los aportes nutricionales de los frutos nativos, el fácil acceso a refrescos y bebidas gaseosas que han reemplazado su consumo, y la disminución del interés de algunos miembros de la comunidad por estos recursos tradicionales. Frente a este contexto, el proyecto propone fortalecer la gestión sostenible de los recursos naturales mediante la capacitación a estudiantes de bachillerato de la Unidad Educativa El Edén y, a través de ellos, a las familias de la comunidad, con el fin de mejorar el conocimiento, la producción y el consumo de frutos nativos del Yasuní. Asimismo, se busca incrementar la disponibilidad de estos frutos, promover medios de vida sostenibles y saludables, y consolidar a la comunidad como un referente en la región amazónica en el manejo comunitario y el potencial de comercialización de frutos nativos comestibles.
Capacitar de forma participativa a los miembros de la comunidad El Edén en el cultivo técnico de frutos nativos y su potencial de comercialización, incorporando actividades culturales y educativas como un taller de dibujo botánico de acuarela que fortalezcan el conocimiento, la valoración de la flora nativa y la apropiación comunitaria del proyecto.
15. Vida de ecosistemas terrestres
Objetivo 15: Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras, detener la pérdida de biodiversidad
La comunidad kichwa El Edén mantiene una relación de cooperación con la Estación de Biodiversidad Tiputini de la USFQ desde 1995, lo que ha permitido desarrollar iniciativas conjuntas orientadas a fortalecer el manejo sostenible de los recursos naturales del territorio. En este contexto, se ha identificado la necesidad de recuperar y promover el conocimiento sobre los frutos nativos del Yasuní, tanto por su valor nutricional como por su potencial para contribuir a medios de vida sostenibles dentro de la comunidad. En los últimos años se ha observado una disminución en el consumo y valoración de estos recursos, asociada a factores como la disponibilidad de productos externos, cambios en los hábitos alimenticios y un conocimiento limitado sobre sus beneficios y posibilidades de aprovechamiento.
Como respuesta a esta problemática, el proyecto propone el desarrollo de una chacra demostrativa que funcione como un espacio de aprendizaje y experimentación para la comunidad. La implementación de esta chacra requiere una revisión técnica periódica del área, en la cual se analizan diferentes variables relacionadas con la biodiversidad y las condiciones ecológicas del sitio, entre ellas la humedad del suelo, la diversidad de especies por metro cuadrado, la presencia de especies maderables y comestibles, entre otros aspectos que permiten ajustar y optimizar las actividades previstas según las condiciones del entorno y las capacidades de la comunidad.
Paralelamente, se desarrollarán procesos de capacitación dirigidos a estudiantes de bachillerato de la Unidad Educativa El Edén, quienes actúan como agentes de transmisión de conocimiento hacia sus familias y otros miembros de la comunidad. A través de estas actividades se busca fortalecer las capacidades locales en el reconocimiento, cultivo y manejo de frutos nativos del Yasuní, así como promover su valoración como recursos alimentarios y potenciales productos para iniciativas de comercialización sostenible. De esta manera, el proyecto pretende contribuir a la conservación del conocimiento tradicional, al uso responsable de la biodiversidad amazónica y al fortalecimiento de alternativas económicas compatibles con la conservación del entorno natural.
El Edén es una comunidad kichwa ubicada en la ribera del río Napo, en la provincia de Orellana. Está conformada por aproximadamente 250 socios y alrededor de 700 habitantes, y su territorio abarca cerca de 50 mil hectáreas. El centro poblado cuenta con servicios básicos e infraestructura comunitaria como Tenencia Política, unidad educativa, centro de salud y casa comunal. Además, dispone de un centro turístico construido mediante un convenio con Petroamazonas en el año 2014. Considerando que el número promedio de miembros por familia es de entre 5 y 6 personas, se reafirma el alcance de los beneficiarios directos del proyecto. En el año 2025, el número total de beneficiarios ascendió aproximadamente a 700 personas, incluyendo niños, jóvenes, adultos y adultos mayores de la comunidad.
Es importante señalar que las familias o habitantes que por diversas circunstancias no asistieron directamente a las capacitaciones también se consideran beneficiarios indirectos del proceso, ya que el conocimiento adquirido por los participantes se comparte dentro de los hogares y espacios comunitarios. Al término del proyecto, se espera que las familias participantes actúen como multiplicadoras de prácticas efectivas relacionadas con el cultivo técnico de frutos nativos del Yasuní, manteniendo una participación ciudadana proactiva que fortalezca los lazos comunitarios y contribuya a la optimización de los recursos naturales disponibles, al mismo tiempo que protege la economía familiar.
Durante el proceso se fortalecerán los conocimientos sobre la identificación de plantas in situ, tiempos adecuados de siembra y cosecha, reconocimiento de plagas, así como la preparación de bebidas y otros productos derivados de frutos nativos. Paralelamente, se potenciarán las destrezas necesarias para manejar los cultivos de manera práctica, eficiente y sostenible mediante la aplicación de técnicas adecuadas de cultivo. De esta forma, la comunidad de El Edén podrá consolidarse como un modelo de referencia para la transferencia de experiencias hacia otras comunidades amazónicas mediante el establecimiento de huertos o chacras demostrativas, promoviendo el uso responsable de los recursos locales y el fortalecimiento del orgullo e identidad comunitaria.
Al término del proyecto, las familias participantes se constituirán en multiplicadoras asertivas de procesos efectivos relacionados con el cultivo técnico de frutos nativos del Yasuní, manteniendo una participación ciudadana proactiva fortaleciendo los lazos comunitarios y contribuyendo a la protección de la economía familiar mediante el uso sostenible de los recursos locales. Durante el proceso, se fortalecieron los conocimientos sobre identificación de plantas in situ, tiempos de siembra y cosecha, reconocimiento de plagas, y elaboración de productos derivados. Asimismo, se promovió el desarrollo de destrezas prácticas para el manejo eficiente, accesible y sostenible de los cultivos mediante la aplicación de técnicas adecuadas de producción.
La incorporación del taller de dibujo botánico en acuarela tuvo un impacto significativo al reforzar la identidad cultural, el aprecio por la biodiversidad local y el aprendizaje participativo, especialmente entre niños, jóvenes y adultos. Esta experiencia artística facilitó la apropiación del conocimiento ecológico, trabajo en equipo y sobre todo el enorme valor de cuidar sus recursos naturales.
Finalmente, la comunidad de El Edén se proyecta como un modelo de referencia para la transferencia de experiencias hacia otras comunidades, a través de la implementación de huertos o chacras demostrativas, promoviendo la optimización de los recursos del entorno y el fortalecimiento del tejido social y comunitario.