15. Vida de ecosistemas terrestres

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El proyecto busca involucrar a la comunidad de Tandayapa y a estudiantes y profesores de la USFQ en actividades sostenibles que mejoren la calidad de vida y fomenten la conservación en el Chocó Andino. Incluye talleres para establecer y manejar un vivero comunitario con apoyo de estudiantes internacionales, promover la siembra de plantas no tradicionales para mejorar la alimentación local y realizar recolección de plántulas y siembra de árboles para restaurar áreas degradadas. La iniciativa contará con el respaldo de la Fundación Imaymana y el apoyo de COCIBA y CHAT de la USFQ.

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El proyecto busca fortalecer las capacidades del personal técnico de la Agencia de Bioseguridad de Galápagos (ABG) en vigilancia epidemiológica para proteger la biodiversidad del archipiélago, los sistemas productivos y la salud humana. Se enfoca en la detección temprana y respuesta a brotes en especies nativas y domésticas, aplicando el enfoque One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental.

Mediante capacitación en manejo de datos, análisis estadístico y epidemiológico, planificación de vigilancia activa, pasiva y sindrómica, y optimización de protocolos y herramientas tecnológicas, se busca mejorar la toma de decisiones basadas en evidencia y prevenir la introducción y propagación de enfermedades exóticas.

El proyecto también fortalece la colaboración entre la ABG y la USFQ, formalizando la transferencia de conocimiento acumulado por profesores e investigadores de la universidad, y creando oportunidades de continuidad anual para mantener la salud de los ecosistemas, la población local y los sistemas productivos.

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La comunidad San Pablo, está ubicada en la Parroquia San Pablo de Ushpayacu al noreste del Cantón Archidona en la Provoncia de Napo. La organización Inti, que se encuentra en San Pablo, cuenta con 250 socios, que participan en un modelo de negocio sostenible, basado en la producción de sus chakras, que buscan principalmente alimentar a sus familias, producir con sistemas de cultivo ancestrales, característicos de la chakra kichwa y dinamizar la economía comunitaria, comercializando principalmente ashangas (canastas en kichwa) con la diversidad de productos y unos pocos productos elaborados de comunidades vecinas. Uno de las mayores motivaciones para la presentación de este proyecto es promover la conservación y difusión de la Chakra Amazónica, recientemente declarada Patrimonio por la UNESCO y la FAO al ser parte de los Sistemas Inteligentes de Patrimonio Agrícola Mundial SIPAM. Se busca capacitar a la comunidad en el desarrollo de capacidades empresariales y asociativas, promoviendo la inclusión de mujeres y jóvenes en riesgo y otras poblaciones vulnerables en procesos de co-creación de prototipos. Al final buscamos introducir los prototipos en las perchas de SFFS a través de una campaña publicitaria.

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La zona del Chocó Andino fue declarada por la UNESCO como la Reserva de Biósfera del Chocó Andino de Pichincha en 2018, debido a su extraordinaria biodiversidad y alto nivel de endemismo. En esta región habitan dos especies de magnolia con distribución restringida y alta vulnerabilidad, Magnolia mindoensis y Magnolia mashpi. Zonas como Mindo y la Reserva Mashpi constituyen referentes del turismo ecológico, sin embargo, el crecimiento de la población y el aumento del flujo turístico han generado impactos ambientales que contribuyen a la degradación del ecosistema y a la pérdida de biodiversidad. Frente a esta situación, el proyecto propone, en colaboración con las comunidades de Mindo y San Francisco de Pachijal, realizar una evaluación de las poblaciones de estas especies para fortalecer su conservación in situ, complementada con la creación de bancos de semillas, experimentos de propagación y viveros que apoyen su conservación ex situ.

Este proyecto da continuidad a un programa iniciado en 2024 que ya ha generado avances importantes. Más de 40 personas se han integrado a las actividades del proyecto, se han identificado más de 90 ejemplares de magnolias en distintas áreas y seis propietarios de fincas locales han decidido colaborar activamente en el monitoreo y búsqueda de estas especies. Además, el vivero “Arca de Noé”, cercano a San Miguel de los Bancos, ha mostrado interés en apoyar la siembra de semillas de magnolia. Actualmente se han protegido dos árboles con mallas para recolectar semillas con el objetivo de impulsar su germinación, especialmente en el caso de Magnolia mindoensis. El proyecto también contempla ampliar la exploración y monitoreo en sectores como Mindo Lindo, Alahambra, Mirador, Cordillera San Lorenzo, río Nambillo y San Tadeo, mientras se gestionan fondos externos con la People’s Trust for Endangered Species para fortalecer su financiamiento y continuidad.

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El proyecto Operación Animal está diseñado para ofrecer una plataforma quirúrgica y anestésica móvil en terreno, donde los estudiantes de Medicina Veterinaria puedan desarrollar y perfeccionar sus habilidades en cirugía y anestesia de pequeños animales. Además, el proyecto busca acercar servicios veterinarios especializados a los propietarios de mascotas que carecen de recursos económicos. Por último, tiene como objetivo reducir la sobrepoblación de perros y gatos en áreas rurales, con especial énfasis en aquellas cercanas a zonas protegidas, para prevenir que estos animales se conviertan en especies invasoras, evitando graves repercusiones, especialmente para la fauna endémica, como la transmisión de enfermedades entre especies.

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Este proyecto tiene como objetivo promover fuentes de ingreso económico sostenibles para las familias de cuatro comunidades Waorani en la Amazonía ecuatoriana, a través del desarrollo y fortalecimiento de un emprendimiento comunitario, basado en la elaboración de artesanías Waorani. 

¿Cómo pueden las comunidades Waorani adquirir independencia económica por medios sostenibles? Casi 30 años de explotación petrolera dentro del Parque Nacional Yasuní (PNY) han creado una gran dependencia económica local. La transición a una explotación gestionada por Ecuador a finales de 2022 no fue seguida de la llegada de servicios sociales estatales, lo que provocó una pobreza generalizada y crisis sanitarias y educativas locales.

La elaboración de artesanías Waorani, a partir de fibras, semillas y tintes naturales, es una práctica ancestral de gran importancia social que ha persistido a través de estas importantes transiciones sociales y ha servido como una fuente fiable, aunque pequeña, de dinero en efectivo para las familias Waorani. 

Este proyecto pretende apoyar los esfuerzos de 4 comunidades Waorani, aledañas a la Estación de Biodiversidad Tiputini, para garantizar que las economías artesanales existentes sean sostenibles, innovadoras y cumplan los objetivos locales. En concreto, las artesanas mejorarán sus técnicas artesanales y elaborarán artesanía diferenciada e innovadora para posicionarse en los mercados locales y regionales y diseñarán y pondrán en marcha estructuras organizativas para el éxito continuado de este y futuros proyectos de bioeconomía.

La USFQ, a través de la Estación de Biodiversidad Tiputini, mantiene una relación de cooperación con estas cuatro comunidades Waorani por más de 20 años. Es por eso que, por medio de un razonamiento inductivo y por acercamientos formales e informales, estas comunidades han solicitado apoyo para enfrentar desafíos socioeconómicos y ambientales que siguen empeorando su situación comunitaria. Entre esos desafíos se encuentra identificar fuentes alternativas de ingreso económico salvaguardando la integridad de su cultura, de su identidad y de sus recursos naturales.

En una primera fase, este proyecto se capacitaron 40 mujeres artesanas y 3 hombres artesanos, en la elaboración de artesanías, enfocándose en mejorar las diferentes técnicas de tejido y teñido para la elaboraci´n de productos que pueden ser comercializados dentro de su territorio como fuera del mismo. Por ejemplo, adicional a las ventas en territorio, las artesanas han participado en un total de 3 ferias y eventos para la venta de estos productos,  con un total de ventas de aproximadamente $1,500 dólares americanos. Esta es la primera vez que el grupo de artesanas de estas 4 comunidades recibe apoyo y capacitación en el desarrollo de un emprendimiento comunitario, y a pesar de que se han logrado metas en tan corto plazo, como el desarrollo de una marca y productos mínimo viables, aún falta mucho por hacer para que las artesanas, conviertan este emprendimiento como un referente de la sostenibilidad económica en la región. En una segunda fase, se propone capacitar y crear al menos dos productos mínimo viable y aumentar los porcentajes de venta tanto dentro del territorio como fuera. Así como, aumentar los canales de comercialización de dichos productos.

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El cáncer cervical es el segundo cáncer más común en mujeres ecuatorianas. Esto representa un gran problema para el bienestar y la salud del Ecuador, especialmente en el sector rural, donde se sabe que los ingresos bajos, niveles bajos de educación, el uso limitado de planificación familiar y el inicio de vida sexual temprano conllevan a un aumento de casos. 

El proyecto es un estudio experimental de métodos mixtos (cualitativos y cuantitativos) para evaluar la aceptabilidad y factibilidad de la implementación de auto pruebas para VPH para prevención de cáncer cervical en los centros de salud de Checa, Cumbayá, Lumbisí, Tumbaco, Puembo, Mangahuantag, Pifo, Yaruquí, Tababela, El Quinche en Pichincha.

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En Ecuador, los páramos son ecosistemas estratégicos para el abastecimiento de agua de consumo humano, riego y energía, especialmente en un contexto de creciente crisis hídrica. Muchas de estas zonas están bajo el cuidado de comunidades indígenas que, a través de principios de reciprocidad, territorio y cultura, han desarrollado formas propias y efectivas de conservación. No obstante, estas iniciativas requieren mayor reconocimiento y fortalecimiento a nivel regional y nacional.

El proyecto URKUWAMBRA nace como una propuesta de diálogo de saberes entre juventudes urbanas y rurales, articulando experiencias de intercambio entre estudiantes de secundaria y universidad de Quito y jóvenes de comunidades como Chaupi, en Pujilí, y La Chimba, en Cayambe. Mediante procesos de educación ambiental, encuentros en territorio y producción audiovisual, se busca comprender y valorar el manejo comunitario del páramo, promover la justicia hídrica y visibilizar el papel fundamental de las comunidades indígenas en la protección del agua que beneficia tanto al campo como a la ciudad.

El proyecto incorpora además un enfoque de equidad de género, fortaleciendo el liderazgo de mujeres jóvenes en la conservación del ecosistema y en la memoria comunitaria, incluyendo iniciativas vinculadas al legado de Tránsito Amaguaña. A largo plazo, URKUWAMBRA aspira a formar una nueva generación de guardianes y guardianas del páramo, capaces de tender puentes entre territorios, revitalizar espacios comunitarios y promover una cultura de cuidado y corresponsabilidad sobre el agua.

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La expansión de la frontera agrícola, junto con la pérdida de hábitat y fuentes naturales de alimento, han obligado a especies silvestres a buscar alternativas de sustento. Una alternativa es el ganado, lo que causa conflictos en la relación ser humano y especies silvestres. Especies de carnívoros como el puma, jaguar y oso andino pueden estar involucradas en estas interacciones. Según la Lista Roja de los mamíferos del Ecuador 2021, estas tres especies se encuentran catalogadas en peligro de extinción.

En el Ecuador, la falta de datos sobre los conflictos carnívoro-ganado da lugar a conceptos erróneos: los ganaderos generalmente asocian los ataques de sus animales con carnívoros silvestres y como medida preventiva los cazan. Sin embargo, hay reportes que indican que los responsables de estos ataques son perros salvajes. Técnicas moleculares podrían contribuir a identificar a la especie que ataca. En este proyecto se busca implementar un protocolo previamente desarrollado de identificación molecular del depredador en casos de ataques reales a ganado y capacitar a las comunidades y socios estratégicos en la correcta toma de muestras. Esta información ayudaría a entender mejor la problemática y adoptar las medidas necesarias para cuidar del ganado.

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La Asociación Mujeres Artesanas de la Comunidad El Edén (ASOPAME), en colaboración con la Estación de Biodiversidad Tiputini (EBT) y de Canopy Bridge; con el financiamiento de PROAmazonía y de la USFQ, iniciaron un proyecto de Bioemprendimiento en el año 2021, para la producción y comercialización de productos forestales no maderables (PFNM), como una alternativa de ingreso económico para las socias de ASOPAME y de la comunidad en general. En el primer año del proyecto se implementó de una planta piloto para la elaboración de tres PFNM: harina de chonta, patasmuyo y pulpa de morete.

A través de este proyecto se han capacitado a más de 30 socias en diferentes aspectos claves, desde la elaboración de los productos en la planta piloto siguiendo altos estándares de producción, hasta el diseño de plan de negocio comunitario. Sin embargo, como muchos emprendimientos aún en su segundo año, se encuentra en fase de crecimiento. Las socias de ASOPAME han logrado incrementar sus ingresos en un 5% pero aún no han logrado incrementar su producción, debido a los tiempos cortos de cosecha de los PFNM. En una siguiente fase, se busca desarrollar nuevos productos en diferentes épocas para aumentar así los productos que puedan comercializarse en un año.

En el año 2024, se desarrolló un nuevo producto mínimo viable, bajo la marca Apari, alimentos del corazón. Este nuevo producto se llama Sacha Aliño, el mismo que continua la línea de productos forestales no maderables, para el consumo y comercialización, elaborados en la planta piloto. El valor total de las ventas en todos los productos en el año 2023, fue de $1,000 dólares americanos. En lo que va del año 2024, las ventas totales son de aproximadamente $1,500 dólares. Esperamos continuar con un incremento significativo en las ventas de 2025, aumentando no solo el número de productos, sino también el catálogo de servicios en las comunidades. Este emprendimiento, está en constante búsqueda de de financiamiento externo para potenciar aún más el alcance de la comercialización, hasta entonces, esta fase del proyecto aporta a que este referente de bioemprendimiento comunitario en la región Amazónica no decaiga.

Un componente primordial para añadir en esta siguiente fase es la capacitación en buenas prácticas de cosecha de materia prima, ya que actualmente las socias del emprendimiento no cuentan con las herramientas necesarias para la cosecha del fruto del morete y de la chonta. Las palmas de estos frutos son de aproximadamente 25 metros de alto, lo cual hace que la cosecha sea difícil de ejecutar. Al contar con el conocimiento y las herramientas para realizar esta práctica, de manera segura y sostenible, se puede aumentar el volúmen de cosecha de la materia prima y por ende del volúmen del producto para la harina de chonta, producto principal de la marcha APARI.