El proyecto Riksiri inicia en el 2020 debido a la urgencia de seguir trabajando para garantizar acceso a salud sexual y reproductiva que pasó a segundo plano debido a la pandemia de COVID-19. Tras ella, se vio un incremento en casos de embarazo adolescente, en el año 2021 se registraron 64.129 embarazos entre niñas y adolescentes de 10 a 19