URKUWAMBRA: Diálogo de saberes entre juventudes urbanas y rurales por la justicia hídrica, equidad de género y reciprocidad en los páramos comunitarios del Ecuador
En Ecuador, los páramos son ecosistemas estratégicos para el abastecimiento de agua de consumo humano, riego y energía, especialmente en un contexto de creciente crisis hídrica. Muchas de estas zonas están bajo el cuidado de comunidades indígenas que, a través de principios de reciprocidad, territorio y cultura, han desarrollado formas propias y efectivas de conservación. No obstante, estas iniciativas requieren mayor reconocimiento y fortalecimiento a nivel regional y nacional.
El proyecto URKUWAMBRA nace como una propuesta de diálogo de saberes entre juventudes urbanas y rurales, articulando experiencias de intercambio entre estudiantes de secundaria y universidad de Quito y jóvenes de comunidades como Chaupi, en Pujilí, y La Chimba, en Cayambe. Mediante procesos de educación ambiental, encuentros en territorio y producción audiovisual, se busca comprender y valorar el manejo comunitario del páramo, promover la justicia hídrica y visibilizar el papel fundamental de las comunidades indígenas en la protección del agua que beneficia tanto al campo como a la ciudad.
El proyecto incorpora además un enfoque de equidad de género, fortaleciendo el liderazgo de mujeres jóvenes en la conservación del ecosistema y en la memoria comunitaria, incluyendo iniciativas vinculadas al legado de Tránsito Amaguaña. A largo plazo, URKUWAMBRA aspira a formar una nueva generación de guardianes y guardianas del páramo, capaces de tender puentes entre territorios, revitalizar espacios comunitarios y promover una cultura de cuidado y corresponsabilidad sobre el agua.
Promover una nueva generación de guardianes del saber sobre agua y páramo comunitario en la ciudad de Quito y en las comunidades del páramo, que puedan difundir el conocimiento de las comunidades e incentivar el diálogo de saberes entre las zonas urbano-rurales.
4. Educación de calidad
Objetivo 4: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos
6. Agua limpia y saneamiento
Objetivo 6: Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos
12. Producción y consumo responsables
Objetivo 12: Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles
15. Vida de ecosistemas terrestres
Objetivo 15: Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras, detener la pérdida de biodiversidad
16. Paz, justicia e instituciones sólidas
Objetivo 16: Promover sociedades justas, pacíficas e inclusivas
17. Alianzas para lograr los objetivos
Objetivo 17: Revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible
En el cantón Pujilí, con alrededor de 120 comunidades y una población de aproximadamente 80,000 habitantes, el 20% de su territorio se encuentra cubierto por páramos. Según la Pastoral Indígena de Pujilí, se estima que un preocupante 30% de los recursos hídricos destinados al consumo humano en la provincia de Cotopaxi se han agotado debido a la degradación de estos ecosistemas de páramo. Adicionalmente las comunidades reportan que hay meses en los cuales los caudales disminuyen tanto que deben enfrentar desabastecimiento y traer agua de otros lugares. Jiménez (2011) realizó un estudio que elaboró un índice de vulnerabilidad al cambio climático a nivel cantonal en Ecuador, considerando variables sociales y ambientales, e identificó a Pujilí como uno de los cantones particularmente vulnerables. Ante el reconocimiento de la fragilidad de los páramos y de las amenazas que enfrentan, diversas organizaciones han estado trabajando en pro de su conservación en el cantón, entre ellas la Organización de Pueblos Indígenas del Jatun Juigua (OPIJJ), la Comunidad Ancestral Jigua San Isidro y las juntas de agua para consumo humano y riego que hay en el cantón. Por ejemplo, en noviembre de 2020, después de varios años de trabajo para definir un esquema de conservación, la comunidad Ancestral de San Isidro logró la declaratoria por parte del Ministerio de Agua y Ambiente y Transición Ecológica (MAATE) de un área de protección hídrica.
A pesar de su contribución histórica a la conservación del agua y el páramo, el esfuerzo de las comunidades indígenas sigue siendo invisible y poco reconocido por las poblaciones de las zonas urbanas y las políticas públicas a nivel nacional. Por un lado, las poblaciones de grandes ciudades como Quito y Cayambe se benefician del agua de buena calidad y cantidad preservada en las zonas de recarga hídrica de los páramos. Sin embargo, falta valoración y conciencia sobre el trabajo comunitario de manejo y conservación del agua y el páramo. Por otro lado, las políticas públicas que promueven las áreas de protección hídrica en zonas de páramos a veces fallan en incorporar las formas complejas de organización comunitaria sobre el territorio y sus prácticas ancestrales de conservación del agua.
Uno de los resultados esperados del proyecto es realizar un intercambio y aprendizaje sobre experiencias de manejo comunitario y conservación del agua y el páramo entre jóvenes del área urbano-rural. Otro resultado es incentivar la difusión del conocimiento sobre el trabajo comunitario de preservación del agua en zonas de páramos en entornos urbanos para mejorar la conciencia y valoración de los esfuerzos de las comunidades locales e indígenas. Se espera también poder ampliar el proyecto a futuro en otras zonas de páramo comunitario en el país para conocer otras experiencias locales. Finalmente, este proyecto tiene alta relevancia para la carrera de relaciones internacionales y la maestría de ecología tropical y conservación ya que plantea una reflexión acerca de cómo se aplican o se adaptan los marcos globales sobre gobernanza del agua.
El primer grupo de beneficiarios de este proyecto está conformado por 25 jóvenes de la comunidad de La Chimba (Unidad Educativa del Milenio Olmedo Pesillo y Unidad Educativa Fiscal Olmedo), así como por las lideresas de la misma comunidad, quienes están a cargo de proyectos de desarrollo productivo sustentable liderados por mujeres y del Centro Intercultural Tránsito Amaguaña. Estas lideresas también encabezan la iniciativa comunitaria de rehabilitación de la casa de Tránsito Amaguaña.
La comunidad de La Chimba está conformada por 360 familias pertenecientes al Pueblo Kayambi, que viven principalmente de la producción de leche. En 1971, La Chimba pasó de ser una cooperativa a constituirse como comunidad; cada familia recibió 6 hectáreas de tierra para su propio uso, con posibilidad de venderlas o comprarlas. El grupo Cóndor Huasi y diversos grupos de mujeres han logrado avances significativos en el fortalecimiento de la conciencia cultural e histórica dentro de la comunidad.
El segundo grupo de beneficiarios está conformado por 25 jóvenes de la Unidad Educativa Fiscal Intercultural Bilingüe Dolores Cacuango, ubicada en la parroquia de Cangahua. Actualmente, la institución cuenta con 400 estudiantes, de los cuales 22 cursan el segundo de bachillerato y participarán en este proyecto. La parroquia de Cangahua, en el cantón Cayambe, está integrada por 42 comunidades rurales pertenecientes al Pueblo Kayambi.
El tercer grupo de beneficiarios está compuesto por 25 jóvenes de tres instituciones educativas en Pujilí, provincia de Cotopaxi: la Unidad Educativa Unión y Progreso, en la comunidad de Cuturiví Grande (con aproximadamente 400 estudiantes); la Unidad Educativa Intercultural Bilingüe Jatun Juigua Yacubamba; y la Unidad Educativa Pujilí. Además, se beneficiarán del proyecto la Pastoral Indígena de Pujilí y la Organización de Pueblos Indígenas del Jatun Juigua (OPIJJ).
En el cantón Pujilí, que cuenta con alrededor de 120 comunidades y una población aproximada de 80.000 habitantes, el 20 % de su territorio está cubierto por páramos. Según la Pastoral Indígena de Pujilí, se estima que un preocupante 30 % de los recursos hídricos destinados al consumo humano en la provincia de Cotopaxi se han agotado debido a la degradación de estos ecosistemas. Adicionalmente, las comunidades reportan que existen meses en los que los caudales disminuyen considerablemente, lo que genera desabastecimiento y la necesidad de traer agua desde otros lugares. Ante el reconocimiento de la fragilidad de los páramos y de las amenazas que enfrentan, diversas organizaciones trabajan en favor de su conservación en el cantón, entre ellas la Organización de Pueblos Indígenas del Jatun Juigua (OPIJJ), la Comunidad Ancestral Jigua San Isidro y las juntas de agua para consumo humano y riego.
El cuarto grupo de beneficiarios del proyecto está conformado por jóvenes del Liceo Franco-Ecuatoriano La Condamine, ubicado en el centro-norte de la ciudad de Quito, incluyendo 32 estudiantes de segundo de bachillerato. Actualmente, el liceo cuenta con 1.508 estudiantes, en su mayoría de nacionalidad ecuatoriana y francesa, pertenecientes principalmente a un estrato socioeconómico medio-alto.
El quinto grupo de beneficiarios está integrado por 25 jóvenes del Instituto de Investigación, Educación y Promoción Popular del Ecuador (INEPE), ubicado en el sur de la ciudad de Quito, incluyendo 29 estudiantes de segundo de bachillerato. El INEPE es una organización comunitaria creada en 1985 que trabaja en la promoción de procesos de educación popular en sectores del suroccidente de Quito. Actualmente, atiende a 800 estudiantes de distintos niveles educativos.
Los y las jóvenes de la ciudad de Quito participantes en el proyecto mejoraron su conocimiento sobre el trabajo comunitario de conservación del agua y el páramo. De tal manera, pudieron difundir este conocimiento adquirido hacia la comunidad académica y de manera más amplia a las poblaciones urbanas donde viven.
Los y las jóvenes y otros integrantes de las comunidades de Cangahua, La Chimba y Pujilí que viven alrededor y cuidan del páramo se beneficiaron del proyecto al recibir una mejor visibilidad y valoración de su trabajo en las ciudades y en las políticas públicas a nivel nacional. Este impacto se logro mediante un trabajo de promoción de los intercambios de jóvenes en los medios de comunicación comunitarios y académicos, en las redes sociales, y mediante la realización de una ceremonia de premiaciones de los Guardianes del saber sobre agua y páramo comunitario en la USFQ.
Además, las comunidades se beneficiaron del proyecto a través de un aporte al mejoramiento de la casa de Transito Amaguaña en la comunidad de La Chimba, con el objetivo de que los lideres y las lideresas comunitarias reciban a diferentes públicos para concientizarles sobre el rol de las comunidades en el cuidado del páramo y de las fuentes de agua. Se trabajo con la comunidad sobre un proyecto de diseño de mediación (sketch up de la casa, donación de muebles y materiales, propuesta de mediación) para mejorar la experiencia de visita de la casa de educación ambiental por el público. Esta actividad se realizo con el apoyo de profesores y estudiantes de la carrera de arquitectura de la USFQ.
Como actividad preparatoria del proyecto, se desarrollaron cinco talleres previos: uno con jóvenes de La Condamine, uno con jóvenes del INEPE, uno con jóvenes de Pujilí, uno con jóvenes de La Chimba y uno con jóvenes de Cangahua. Esos talleres permitirán evaluar cual es el conocimiento previo de los y las jóvenes sobre el páramo y su conexión con el agua.
Durante la implementación del proyecto, se desarrollaron varios talleres participativos (dialogo de saberes sobre el randi randi, reciprocidad y el yachay, interculturalidad; futurotopias: pensar el futuro del páramo; análisis del suelo; relatos biográficos sobre qué es ser jóven en la ciudad o en el páramo) para que los y las jóvenes puedan intercambiar sus experiencias, percepciones y conocimientos acerca del páramo, el agua y el rol de las comunidades en su cuidado, en torno al principio clave de la reciprocidad y de la interculturalidad.
Al final del proyecto, se evaluó que tanto los y las jóvenes han cambiado sus percepciones sobre el páramo y el agua, el rol de las comunidades y que tanto pueden ser recíprocos entre ellos. Esa evaluación fue facilitada por la realización de un micro videos realizados por los y las jovenes sobre testimonios de lideres y lideresas de las comunidades de paramos, en el marco del Concurso ePOP de jovenes periodistas ambientales del Instituto Frances de Investigacion para el Desarrollo Sostenible. Los micro videos fueron presentados durante el evento de cierre en la USFQ que conto entre otras actividades con la realización de una pambamesa de saberes entre los y las jóvenes.