El club “Chicas con Agallas” es una iniciativa educativa que busca conectar a niñas galapagueñas con mujeres científicas de todo el mundo, compartir conocimientos e inspirar la conservación del medio ambiente. La iniciativa nace de la desigualdad global de oportunidades que las mujeres enfrentamos dentro del campo de la investigación, ingeniería, matemáticas, tecnología; siendo, únicamente, el 24% de la fuerza de trabajo femenina. El Club tiene como objetivos promover el interés en carreras relacionadas a la ciencia, a través del aprendizaje e investigación sobre el medio ambiente, así como empoderar a las niñas, a través de un entrenamiento académico-científico, para que desarrollen/fortalezcan un vínculo con el entorno natural que las rodea. Este espacio les permitirá aprender, pero también proponer ideas y convertirse en agentes de cambio frente a los desafíos de conservación de las islas. A largo plazo, se espera que estas destrezas les ayuden a enfrentar una cultura dominada por la falta de oportunidades, la desigualdad y la violencia de género.
El Club Chicas con Agallas nació en el 2019 en la Isla San Cristóbal, y tras cinco exitosos años, se expandió en el 2023 a la Isla Santa Cruz. Actualmente contamos con cohortes en ambas islas y una gran aceptación por parte de la comunidad. Nuestro objetivo en el 2025 es llevar el Club a la isla Isabela, normalmente relegada en este tipo de oportunidades para niñas y niños, al no contar con sedes presenciales de ONG's y otras organizaciones dedicadas a conservación como las otras dos islas.
Para cumplir con nuestro objetivo, planteamos el desarrollo de cuatro sesiones presenciales en Isabela durante el 2025. Cada sesión del Club incluye una combinación de actividades y objetivos que permitirán a las niñas: (1) empaparse sobre las problemáticas de conservación de su isla, (2) aprender técnicas y herramientas para involucrarse activamente en las soluciones, (3) conocer el entorno que las rodea desde una perspectiva diferente mediante sesiones de natación y snorkelling ( la mayoría de las niñas que recibimos en el club no nadan o no han hecho snorkelling antes de ingresar al Club), y (4) conocer de cerca a científicas e investigadores de renombre mundial que las inspiren y empoderen a seguir una carrera en STEM.